El mercado asigna una probabilidad superior al 85% a una suba de 25 puntos básicos esta semana. Deutsche Bank proyecta otras dos alzas y advierte por el impacto que podría tener el nuevo ciclo sobre los Treasuries.
La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) podría comenzar esta semana un nuevo ciclo de subas de tasas, algo que solo ocurrió tres veces durante este siglo: en 2004, 2015 y 2022.
La expectativa del mercado no está puesta solamente en el próximo movimiento de la tasa de referencia, sino en si el aumento será el comienzo de un ciclo de endurecimiento monetario o una decisión aislada.
Según las estimaciones de Deutsche Bank, la Fed podría realizar tres subas de tasas: una esta semana, otra en diciembre y una tercera en marzo. En conjunto, representarían un incremento de unos 75 puntos básicos.
Aunque se trataría de un ciclo muy corto en comparación con los antecedentes históricos, el banco considera que sería suficiente para ser considerado un nuevo ciclo de subas.
La Fed frente a un nuevo escenario de tasas
Los antecedentes históricos muestran que los ciclos de endurecimiento monetario suelen tener un impacto importante sobre el mercado de deuda estadounidense.
Deutsche Bank analizó los ciclos de subas registrados desde comienzos de la década de 1960 y encontró que el rendimiento del Treasury a 10 años aumentó, en promedio, 114 puntos básicos durante los 12 meses posteriores al comienzo de cada ciclo.
Además, solo uno de esos episodios, el iniciado en 2004, registró una caída del rendimiento del bono a 10 años en algún momento durante su primer año, más allá de movimientos de pocos puntos básicos.
El dato es relevante porque cuando suben los rendimientos de los bonos, sus precios tienden a bajar. Por eso, un nuevo ciclo de aumentos de tasas podría generar presión sobre los Treasuries.
Por qué este ciclo sería diferente
La principal diferencia estaría en la magnitud del ajuste esperado.
Las tres subas que proyecta Deutsche Bank sumarían aproximadamente 75 puntos básicos, muy por debajo del promedio histórico de 480 puntos básicos registrado en los ciclos anteriores.
La mediana de esos episodios se ubicó cerca de los 310 puntos básicos.
Incluso el ciclo más corto registrado hasta ahora fue más intenso: entre 1986 y 1987, la Fed realizó cuatro aumentos que acumularon 137,5 puntos básicos.
Por eso, Deutsche Bank considera que el eventual ciclo de 2026 podría ser excepcionalmente corto y de menor magnitud que los precedentes.
Qué puede pasar con el bono del Tesoro a 10 años
La historia plantea, de todos modos, un riesgo para los inversores en deuda estadounidense.
Un ciclo de subas de tasas suele venir acompañado de un incremento de los rendimientos de los bonos durante los meses siguientes. Sin embargo, el punto de partida actual podría hacer que el impacto sea más limitado.
Deutsche Bank calcula que, desde los niveles actuales, el rendimiento del Treasury a 10 años podría aumentar alrededor de 70 puntos básicos durante el próximo año antes de que los retornos totales del bono pasen a terreno negativo.
Esto significa que el bono todavía tendría cierto margen para absorber un aumento de los rendimientos sin que necesariamente genere pérdidas en términos de retorno total.
Los rendimientos ya subieron antes de la primera suba
Otro elemento que diferencia al escenario actual es el comportamiento previo de los bonos.
Los rendimientos del Treasury a 10 años ya aumentaron más antes del eventual primer incremento de tasas que en la mayoría de los ciclos anteriores analizados por Deutsche Bank.
Por lo tanto, parte del ajuste que normalmente podría producirse después del inicio de un ciclo ya podría estar incorporado en los precios.
El banco sostiene que esto, sumado a la menor magnitud esperada del ciclo, podría hacer que el impacto sobre los bonos sea menos negativo que en otros períodos de endurecimiento monetario.
Qué espera el mercado de la Fed
Los mercados de futuros muestran una expectativa ampliamente favorable a una primera suba.
La probabilidad de que la Fed incremente su tasa de política monetaria en 25 puntos básicos en la próxima reunión supera el 85%.
La clave, por lo tanto, estará no solo en la decisión de esta semana, sino también en la señal que entregue la Fed sobre los próximos meses.
Si se confirma el escenario de Deutsche Bank, el mercado enfrentaría un ciclo de subas mucho más corto que los anteriores. La pregunta será si esa menor magnitud alcanza para evitar el patrón histórico de mayores rendimientos y presión sobre los precios de los bonos del Tesoro.
