El presidente de la Reserva Federal de Mineápolis, Neel Kashkari, advirtió que la prolongación del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán podría acelerar la inflación y generar daños económicos, en un contexto global ya marcado por alta incertidumbre.
Durante una entrevista televisiva, el funcionario señaló que sigue de cerca el impacto de la guerra —especialmente el cierre del estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo y gas mundial— sobre los precios de la energía y la demanda global. En ese sentido, sostuvo que el escenario actual limita la capacidad de la Reserva Federal de Estados Unidos para ofrecer una guía clara sobre el rumbo de la política monetaria.
Inflación en alza y tasas en duda
Kashkari fue explícito respecto al sesgo de la política monetaria: no descartó que el banco central deba subir las tasas de interés si la inflación se intensifica.
“No me siento cómodo sugiriendo que se avecina una baja de tasas. Podríamos enfrentar escenarios más complejos que requieran ir en la dirección contraria”, afirmó.
Actualmente, la Fed mantiene su tasa de referencia en un rango de entre 3,5% y 3,75%, aunque el mercado venía descontando recortes en los próximos meses. Sin embargo, el repunte inflacionario —impulsado en parte por el encarecimiento energético— pone en duda ese escenario.
Impacto del petróleo y riesgo de recesión
El conflicto en Medio Oriente, iniciado el 28 de febrero tras ataques liderados por el presidente Donald Trump junto a Israel, generó una suba significativa en los precios del petróleo, afectando cadenas de suministro y elevando costos a nivel global.
Desde la Fed reconocen que este tipo de shocks energéticos suelen ser transitorios, pero en el contexto actual se suman a años de inflación por encima del objetivo del 2%, lo que complica la respuesta de política económica.
El dilema es claro:
- Más inflación → suba de tasas
- Menor demanda por costos energéticos → presión para bajar tasas
División interna en la Fed
Kashkari forma parte de un grupo de funcionarios que recientemente mostró desacuerdos dentro del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC). Junto a otros representantes regionales, votó en contra del mensaje oficial que sugería futuros recortes de tasas.
Esta falta de consenso refleja el alto nivel de incertidumbre macroeconómica, agravado por factores geopolíticos.
Perspectivas: incertidumbre prolongada
El propio Kashkari advirtió que, incluso si el conflicto se resolviera en el corto plazo, los efectos económicos podrían extenderse durante meses, especialmente en cadenas de suministro globales.
En paralelo, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, ofreció una visión más optimista, al señalar que los precios del petróleo podrían bajar una vez finalizada la guerra.
Aun así, el mercado enfrenta un escenario binario:
- Escalada del conflicto → más inflación y tasas altas
- Resolución rápida → alivio en precios energéticos y margen para flexibilizar
Cambio de liderazgo en la Fed
El contexto se complejiza con la transición en la cúpula del banco central. Kevin Warsh se perfila como sucesor de Jerome Powell, lo que podría introducir cambios en la estrategia monetaria en los próximos meses.