Los activos argentinos retrocedieron en medio de una mayor aversión global al riesgo por la tensión en Medio Oriente y la incertidumbre sobre el estrecho de Ormuz. Los bonos soberanos operaron en baja y el Merval perforó los 1.900 puntos en dólares.
Los ADRs argentinos y los bonos soberanos cerraron este martes con fuertes caídas en una jornada marcada por el aumento de la tensión geopolítica entre Irán y Estados Unidos y la creciente incertidumbre sobre el futuro del estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio mundial de petróleo.
En ese contexto, el riesgo país medido por J.P. Morgan subió 3% y volvió a ubicarse por encima de los 510 puntos básicos, al cerrar en 511 unidades.
Los bonos soberanos en dólares operaron en terreno negativo a lo largo de toda la curva. Las bajas fueron lideradas por el Global 2046, que cayó 1,9%, seguido por el Global 2041 (-1%) y el Bonar 2041 (-0,8%).
La presión sobre los activos argentinos se dio en línea con un escenario internacional de mayor cautela, luego de que se profundizaran las tensiones en Medio Oriente y crecieran las dudas sobre posibles interrupciones en el tránsito marítimo por Ormuz, un factor que volvió a elevar la volatilidad global.
Además, los mercados se mantienen atentos a una reunión clave entre Estados Unidos y China, en un contexto de incertidumbre sobre comercio internacional y política exterior.
ADRs y acciones argentinas en Wall Street
En Wall Street, los ADRs argentinos mostraron pérdidas generalizadas de hasta 4,4%. La mayor baja fue para Grupo Supervielle, seguido por BBVA Argentina (-4,1%) y Cresud (-3,4%).
En contraste, algunas compañías energéticas lograron sostener leves avances. YPF subió 0,2%, Pampa Energía ganó 0,6% y Telecom avanzó 1,1%.
En el mercado local, el S&P Merval cayó 1,4% en pesos hasta los 2.792.993 puntos. Medido en dólares, el índice retrocedió 1,1% y perforó nuevamente el nivel de los 1.900 puntos.
Qué miran los inversores
Pese a la corrección de este martes, el mercado todavía mantiene cierta expectativa positiva tras la reciente mejora en la calificación crediticia de Argentina por parte de Fitch Ratings, que elevó la nota soberana del país y contribuyó en los últimos días a una compresión del riesgo país.
Fuentes del mercado señalaron que la decisión de Fitch impulsó una mayor demanda por emisiones corporativas y provinciales argentinas, especialmente en un contexto donde los inversores internacionales continúan buscando rendimiento en mercados emergentes.
Desde Criteria destacaron que durante las primeras jornadas de mayo el foco financiero dejó de estar centrado exclusivamente en la tensión cambiaria y pasó a concentrarse en la consolidación de la deuda en pesos, la baja de tasas y el rally que habían mostrado los bonos soberanos.
Sin embargo, la escalada geopolítica global volvió a afectar el apetito por riesgo y generó una toma de ganancias sobre los activos argentinos, que venían de varias ruedas positivas.
