Las acciones que encabezaron el rally de Wall Street durante el primer semestre sufren una fuerte corrección en julio. Los semiconductores y las empresas vinculadas a la infraestructura de inteligencia artificial son las más castigadas, mientras los inversores rotan hacia los papeles más rezagados.
Las acciones vinculadas al boom de la inteligencia artificial (IA) atraviesan un fuerte ajuste en Wall Street después de haber liderado las ganancias durante la primera mitad de 2026. Las 25 compañías con mejor desempeño del Russell 1000 entre enero y junio acumulan una caída promedio del 36,3% en julio, según un informe de Bespoke.
El contraste con el primer semestre es marcado: ese mismo grupo había registrado una suba promedio del 235,7% entre enero y junio. Ahora, todas las empresas que integran el grupo retroceden al menos un 14% durante julio.
Entre las compañías más golpeadas aparece SanDisk, que había sido la acción de mejor desempeño durante el primer semestre y ahora acumula una caída del 51,3% en julio.
También registran fuertes pérdidas Corning (-54,4%), Vicor (-50,6%), Astera Labs (-45,8%), FormFactor (-45,2%), Bloom Energy (-44,7%) y Applied Opto (-42,9%).
¿Por qué caen las acciones vinculadas a la IA?
La corrección se concentra especialmente en los fabricantes de semiconductores y las compañías vinculadas a la infraestructura necesaria para desarrollar inteligencia artificial.
Una de las explicaciones está en el aumento de las expectativas del mercado. Después del fuerte rally registrado durante el primer semestre, los inversores ya no comparan los resultados de las empresas únicamente con los del año anterior, sino con las expectativas que habían incorporado previamente en sus cotizaciones.
Esto significa que incluso unos resultados positivos pueden generar ventas si no superan las previsiones más exigentes que el mercado ya había descontado.
Rubén Dalfovo, estratega de inversiones de Saxo Bank, señaló que el nivel de exigencia sobre las compañías vinculadas a la IA aumentó después de la fuerte suba de sus acciones.
A su vez, Felipe Barragán, analista de Pepperstone, destacó que la presión se concentra principalmente en los fabricantes de semiconductores. Entre las preocupaciones aparecen la sostenibilidad de las valuaciones, el ingreso de nuevos competidores y el elevado volumen de inversión necesario para mantener el liderazgo tecnológico.
Semiconductores, bajo presión
El ajuste también golpeó con fuerza al sector de los chips. Ignacio Mieres, head of research de XTB, señaló que los fabricantes de semiconductores atraviesan uno de sus peores meses desde 2008.
El índice PHLX Semiconductor acumula una caída del 23,8% en julio, lo que podría convertir al mes en uno de los peores desempeños para el sector desde la crisis financiera.
Entre los factores que explican el cambio de ánimo aparecen las dudas sobre el elevado gasto de capital requerido por la industria y los avances de China en la fabricación de chips avanzados.
Sin embargo, Mieres considera que no existe un único detonante estructural capaz de explicar la magnitud de la caída. Las elevadas valuaciones alcanzadas previamente dejaron a las compañías particularmente expuestas a cualquier noticia negativa.
Los inversores cambian de estrategia
Mientras las acciones que habían liderado el mercado durante el primer semestre sufren una fuerte corrección, los inversores comenzaron a desplazarse hacia las compañías que habían quedado más rezagadas.
Según Bespoke, las 25 acciones con peor desempeño del Russell 1000 durante el primer semestre, que habían perdido en promedio un 51,6%, acumulan ahora una suba promedio del 13,7% en julio.
Entre los mayores avances aparecen Accenture (+32%), Cognizant (+28,6%), HubSpot (+27,1%), Figma (+27%), BitMine Immersion (+26,5%) y Atlassian (+26%).
El movimiento refleja una clara rotación de mercado: los inversores reducen su exposición a algunas de las acciones que más habían subido durante el rally de la IA y buscan oportunidades entre los papeles que quedaron rezagados.
Qué puede pasar con las acciones de IA
La fuerte caída de julio no implica necesariamente un cambio estructural en el desarrollo de la inteligencia artificial, pero sí muestra que el mercado comenzó a exigir resultados cada vez más contundentes para justificar las elevadas valuaciones alcanzadas por las empresas del sector.
El elevado gasto de capital, la competencia tecnológica, los avances de China en semiconductores y las expectativas sobre el crecimiento futuro aparecen ahora entre los principales factores que pueden determinar si las acciones de IA recuperan el impulso o profundizan la corrección.
