La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) mantuvo sin cambios las tasas de interés en el rango de 3,5% a 3,75% durante su reunión de junio, la primera encabezada por su nuevo presidente, Kevin Warsh. Sin embargo, el dato que más llamó la atención de los mercados fue el cambio en las proyecciones de los miembros del organismo, que ahora anticipan la posibilidad de nuevas subas de tasas durante 2026.
La decisión estuvo en línea con lo esperado por los analistas y marcó la quinta reunión consecutiva sin modificaciones en el costo del dinero. La última vez que la Fed movió las tasas fue en diciembre del año pasado, cuando aplicó un recorte hasta los niveles actuales.
Kevin Warsh debutó con un tono más duro
Durante su primera conferencia de prensa como titular de la Fed, Warsh reconoció que la inflación continúa desacelerándose, pero advirtió que los avances aún no son suficientes para garantizar una convergencia sostenida hacia el objetivo del 2%.
El nuevo presidente del banco central estadounidense evitó dar señales sobre futuros recortes y dejó en claro que la entidad priorizará reaccionar a los datos económicos antes que comprometerse con una hoja de ruta anticipada.
Además, anunció la creación de cinco grupos de trabajo para revisar aspectos clave del funcionamiento de la Reserva Federal, incluyendo su estrategia de comunicación, el uso de datos económicos, el balance del organismo y los marcos utilizados para controlar la inflación.
La Fed ahora ve más probable una suba de tasas
Las nuevas proyecciones del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) mostraron un giro significativo respecto de marzo.
Nueve de los 19 integrantes del organismo consideran que será necesario aumentar las tasas antes de fin de año. De ese grupo, seis creen que bastará con una suba de 25 puntos básicos.
En contraste, ocho miembros prefieren mantener las tasas sin cambios y solo uno proyecta un recorte.
Las estimaciones reflejan una creciente preocupación por el impacto inflacionario derivado de la guerra en Medio Oriente y del aumento de los costos energéticos.
Inflación más alta y menor crecimiento
La Fed también revisó al alza sus previsiones de inflación para los próximos años.
Para 2026, la inflación medida por el índice PCE fue elevada desde 2,7% hasta 3,6%, mientras que la inflación núcleo pasó de 2,7% a 3,3%.
En tanto, para 2027 proyecta una inflación general de 2,3% y una inflación núcleo de 2,5%, ambas por encima de las previsiones anteriores.
En materia de actividad económica, el organismo redujo su expectativa de crecimiento para 2026 desde 2,4% hasta 2,2%, mientras que mantuvo sin cambios la proyección de expansión para 2027 en 2,3%.
Qué espera el mercado
Tras el anuncio, los inversores interpretaron el mensaje de la Fed como moderadamente restrictivo. Si bien no hubo señales de nuevas subas inmediatas, tampoco se validaron las expectativas de recortes que parte del mercado mantenía para los próximos meses.
La atención ahora estará puesta en los próximos datos de inflación y empleo en Estados Unidos, que serán determinantes para definir si la Reserva Federal finalmente vuelve a subir las tasas o mantiene la política monetaria sin cambios durante el resto del año.