El escenario de cara al balotaje presidencial del 25 de octubre en Brasil encendió las alarmas en el Partido de los Trabajadores (PT).
Tras quedar en segundo lugar en la primera vuelta frente a Flávio Bolsonaro (47,03% contra 45,16%), Luiz Inácio Lula da Silva no solo debe remontar una desventaja de 1,87 puntos porcentuales: también compite contra una contundente tendencia electoral regional que castiga con dureza a los gobiernos en ejercicio.
El duro revés para los oficialismos en América Latina
El desgaste del poder se ha convertido en el común denominador de la política latinoamericana. Si se analizan las últimas 30 elecciones presidenciales en la región, en 22 ocasiones los partidos gobernantes fueron derrotados por la oposición.
De las ocho elecciones en las que el oficialismo logró imponerse o retener el mando, tres presentan objeciones o particularidades institucionales:
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Nicaragua (2021): Daniel Ortega consiguió la reelección bajo denuncias de falta de garantías democráticas por parte de la CIDH y la ONU.
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Venezuela (2024): Proceso ampliamente cuestionado por la comunidad internacional tras el reclamo opositor sobre el triunfo de Edmundo González.
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Paraguay (2023): Santiago Peña ganó bajo el sello del Partido Colorado, pero representaba a una facción interna enfrentada al entonces mandatario Mario Abdo Benítez.
Solo cinco victorias limpias para los oficialismos recientes
Al descontar los comicios sin competencia plena, la estadística resulta aún más lapidaria para los gobiernos de turno: apenas cinco mandatarios o candidatos oficialistas lograron ganar elecciones plenamente competitivas en el ciclo reciente:
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Nayib Bukele (El Salvador, 2024): Consiguió la reelección inmediata con amplio respaldo electoral.
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Luis Abinader (República Dominicana, 2024): Retuvo la presidencia en primera vuelta.
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Claudia Sheinbaum (México, 2024): Ganó los comicios con el respaldo de Morena y la continuidad de Andrés Manuel López Obrador.
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Daniel Noboa (Ecuador, 2025): Logró la reelección tras completar un mandato corto y capitalizar el rechazo al correísmo.
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Laura Fernández (Costa Rica, 2025): Triunfó con el respaldo del saliente Rodrigo Chaves.
El mapa del voto castigo: 2019 – 2026
La alternancia ha dominado prácticamente todo el mapa sudamericano y centroamericano en los últimos siete años:
| País | Año | Ganador (Oposición) | Oficialismo desplazado |
| Argentina | 2019 / 2023 | Alberto Fernández / Javier Milei | Cambiemos / Unión por la Patria |
| Uruguay | 2019 / 2024 | Luis Lacalle Pou / Yamandú Orsi | Frente Amplio / Coalición Republicana |
| Chile | 2025 | José Antonio Kast | Gabriel Boric |
| Colombia | 2022 / 2026 | Gustavo Petro / Abelardo de la Espriella | Iván Duque / Pacto Histórico |
| Bolivia | 2025 | Rodrigo Paz | Movimiento al Socialismo (MAS) |
| Honduras | 2021 / 2025 | Xiomara Castro / Nasry Asfura | Partido Nacional / Libre |
| Perú | 2021 / 2026 | Pedro Castillo / Keiko Fujimori | Transición / Sin candidato definido |
Lula frente al desafío de romper el patrón electoral
En 2022, el propio Lula se benefició de esta dinámica al derrotar en segunda vuelta a Jair Bolsonaro y desplazar al Partido Liberal. Sin embargo, para la definición del próximo 25 de octubre, el líder del PT se ubica del lado opuesto del tablero: defendiendo la gestión frente al descontento económico, la polarización y una inercia regional donde gobernar casi siempre cuesta la reelección.