Bonos argentinos: crece la ola de ventas y el mercado pone la mira en las elecciones de 2027

0

La deuda soberana en dólares de la Argentina tuvo el peor desempeño entre los mercados emergentes en los últimos dos meses. Los rendimientos se acercaron al 12%, mientras los inversores evalúan el riesgo electoral, los vencimientos por U$S 25.000 millones y la menor participación de compradores locales.

Los bonos argentinos en dólares atraviesan una fuerte ola de ventas que sorprendió a inversores que habían apostado por la recuperación financiera del país. La incertidumbre sobre las elecciones presidenciales de 2027, las necesidades de financiamiento y un contexto internacional adverso presionaron las cotizaciones y elevaron el costo de endeudamiento.

Según informó Bloomberg Línea, la deuda soberana argentina denominada en moneda estadounidense registró el peor desempeño entre los mercados emergentes durante los últimos dos meses. Los rendimientos llegaron a ubicarse cerca del 12% esta semana, mientras que los diferenciales de riesgo alcanzaron su nivel más alto en más de un año.

La caída se produjo incluso después de que varias gestoras internacionales consideraran que los bonos argentinos cotizan a precios atractivos. Sin embargo, la magnitud de las ventas refleja que, para una parte del mercado, los riesgos políticos, financieros y externos pesan más que las oportunidades de una eventual recuperación.

Por qué caen los bonos argentinos en dólares

La presión sobre la deuda responde a una combinación de factores. Por un lado, los inversores comenzaron a evaluar con mayor cautela las posibilidades de reelección de Javier Milei y la continuidad de su programa económico. Por otro, la suba de los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos impulsó una salida generalizada de activos de mercados emergentes.

Ramiro Blázquez, estratega para América Latina de StoneX, señaló que muchos fondos de inversión mantenían posiciones elevadas en activos argentinos y quedaron sorprendidos por la profundidad de la caída.

La Argentina suele estar entre los primeros mercados de los que los inversores reducen su exposición cuando buscan limitar riesgos. Su mayor riesgo crediticio puede amplificar los movimientos de salida de capitales, especialmente cuando disminuye el apetito global por activos de mayor rendimiento.

A esa dinámica se suma una estructura de tenencia que deja al mercado más expuesto a las decisiones de los fondos internacionales. Los inversores extranjeros acumularon posiciones importantes, mientras que los residentes argentinos redujeron su participación, lo que limita la cantidad de compradores disponibles para sostener los precios durante una ola de ventas.

La elección de 2027 y las dudas sobre el crecimiento

El desempeño de los bonos también está condicionado por las expectativas políticas. Los inversores respaldaron inicialmente los activos argentinos ante la posibilidad de que el Gobierno lograra reducir la inflación, ordenar las cuentas públicas y avanzar con sus reformas.

En 2024, la Argentina registró su primer superávit presupuestario anual en 15 años. Desde entonces, la administración de Milei mantuvo una política de control del gasto y consiguió reducir de manera pronunciada la inflación.

Sin embargo, el crecimiento económico no mostró una recuperación sostenida. Las dificultades de la actividad y las perspectivas de una leve recesión durante 2026 alimentan las dudas sobre el respaldo social al programa económico y sus posibilidades de continuidad después de las elecciones presidenciales de 2027.

El índice de confianza en el Gobierno que elabora la Universidad Torcuato Di Tella, utilizado como referencia para medir el apoyo al oficialismo, se ubicó cerca de los niveles más bajos de la presidencia de Milei, en torno al 40%, según el informe.

Fernando Sedano, economista jefe para América Latina —excluido Brasil— de Morgan Stanley, sostuvo que la economía argentina atraviesa una transición. Una mejora de la actividad podría fortalecer las expectativas de continuidad de las políticas actuales, mientras que un crecimiento débil mantendría la incertidumbre.

Argentina enfrenta vencimientos de deuda por U$S 25.000 millones

Las necesidades de financiamiento representan otro de los principales riesgos para los bonos. El país debe afrontar durante 2027 pagos de deuda en moneda extranjera por aproximadamente U$S 25.000 millones, una exigencia que pone el foco en la capacidad del Gobierno para conseguir las divisas necesarias.

Solo en enero vencen alrededor de U$S 4.500 millones correspondientes a bonos Global y Bonar, de acuerdo con los datos citados por Bloomberg Línea.

Además, el Tesoro suspendió las colocaciones locales de bonos denominados en dólares ante el fuerte aumento de los costos de financiamiento. Esa decisión cerró una vía con la que el Gobierno esperaba conseguir U$S 1.000 millones adicionales durante 2026 y U$S 5.000 millones en 2027.

El acceso al financiamiento internacional continúa siendo costoso, por lo que el cumplimiento de los compromisos dependerá de la disponibilidad de divisas y de la capacidad oficial para sostener el programa financiero.

En ese escenario, el Gobierno apuesta al crecimiento de las exportaciones energéticas, en especial las provenientes de Vaca Muerta, para fortalecer el ingreso de dólares.

Los inversores locales reducen su participación en los bonos

La menor presencia de compradores argentinos constituye otro factor de vulnerabilidad. Según datos del INDEC citados por Bloomberg, a fines de junio los residentes locales tenían el 23,3% de los bonos Global 2030, frente al 35,9% registrado a fines de 2024.

En los Global 2035, la participación local descendió del 35% al 19,5% durante el mismo período.

La reducción de las tenencias locales aumenta la dependencia de los inversores extranjeros. Cuando estos fondos deciden recortar posiciones, la menor demanda interna puede profundizar las caídas y dificultar una recuperación de los precios.

David Austerweil, gestor de cartera de VanEck, sostuvo que las cotizaciones de la deuda argentina continúan condicionadas por los mercados internacionales, la elevada exposición de los inversores extranjeros y la falta de catalizadores claros antes de las elecciones.

¿Es una oportunidad para comprar bonos argentinos?

Pese a las fuertes pérdidas, algunos administradores de fondos consideran que la caída abrió una oportunidad de inversión. Su argumento es que el pesimismo reflejado en los precios podría ser mayor que el deterioro de los fundamentos económicos.

Thierry Larose, gestor de carteras de Vontobel Asset Management, afirmó que la diferencia entre las cotizaciones y su evaluación de los fundamentos genera una oportunidad atractiva a mediano plazo para quienes estén dispuestos a tolerar la incertidumbre.

La postura contrasta con la de los inversores que prefieren reducir su exposición hasta contar con mayor claridad sobre el escenario político y financiero.

La evolución de los bonos dependerá, en buena medida, de tres variables: la capacidad del Gobierno para cumplir con los vencimientos en dólares, una mejora sostenida de la actividad económica y las expectativas sobre las elecciones presidenciales de 2027.

Para el mercado, el resultado electoral puede modificar sustancialmente la percepción de riesgo. Una continuidad del programa económico podría favorecer una recuperación de los precios, mientras que una derrota oficialista podría aumentar las dudas sobre el rumbo de las reformas y las condiciones de financiamiento.

Por ahora, la deuda argentina sigue expuesta tanto a los movimientos de los mercados internacionales como a la incertidumbre política local.

Share.

Comments are closed.