Con un volumen histórico de 11.000 toneladas, los despachos cárnicos al mercado norteamericano igualaron en un solo mes lo enviado en gran parte del año pasado.
El sesgo exportador de la economía argentina sumó un nuevo hito durante mayo de 2026. Impulsadas por misiones comerciales estratégicas, las exportaciones de carne bovina hacia los Estados Unidos alcanzaron un desempeño histórico al registrar un crecimiento interanual del 369%, consolidándose como uno de los motores clave del comercio exterior en un contexto deprimido para el mercado interno.
Según datos oficiales de PromArgentina, el país despachó 11.000 toneladas de carne al mercado estadounidense por un valor total de u$s 86 millones. La magnitud del dato es elocuente: el volumen enviado durante el quinto mes del año igualó a todo lo exportado hacia ese destino durante los primeros ocho meses de 2025. Este fuerte incremento posicionó al sector cárnico en el podio de los principales envíos a EE. UU., compartiendo el liderazgo con el petróleo crudo y los metales preciosos.

Superávit bilateral en alza
El fenomenal salto de la carne bovina apuntaló el balance global del intercambio de bienes con la principal potencia global. Durante mayo, el comercio bilateral entre Argentina y Estados Unidos ascendió a u$s 1.383 millones, dejando un saldo positivo de u$s 373 millones para las arcas nacionales.
Las exportaciones totales de origen argentino hacia ese destino treparon a u$s 878 millones, lo que representó una expansión del 76% en comparación con el mismo mes del año anterior.
La diplomacia comercial rinde sus frutos
Desde PromArgentina explicaron que detrás de este salto exponencial se ubicó un agresivo plan de promoción internacional: la “Semana de la Carne Argentina en Estados Unidos”, una misión comercial realizada entre el 27 de abril y el 1 de mayo de este año.
La iniciativa constó de tres rondas de negocios diseñadas específicamente para vincular a los frigoríficos exportadores locales con grandes compradores estratégicos del mercado norteamericano. El resultado inmediato fue la multiplicación de contratos que se vio reflejada en la aduana durante mayo.
El contraste metodológico de la actividad
Este hito exportador encaja con precisión en el diagnóstico de “economía de dos velocidades” que reflejan las estadísticas consolidadas del archivo “EMAE feb2026.pdf”. Tal como reportó previamente el INDEC en su Estimador Mensual de Actividad Económica, la macroeconomía local encuentra su único sostén dinámico en las ramas vinculadas a la inserción internacional y los recursos naturales:
-
Sectores de tracción externa: El informe de referencia “EMAE feb2026.pdf” ya mostraba que la Agricultura y Ganadería avanzaba a un ritmo del 8,4% i.a. y la Minería trepaba un 9,9% i.a., siendo las de mayor incidencia positiva en el Producto Bruto.
-
La otra cara de la moneda: En contraposición a los u$s 86 millones generados por la carne y el superávit comercial, el consumo interno continúa en terreno recesivo. El mismo documento oficial del INDEC expuso caídas del 8,7% i.a. en la Industria manufacturera y del 7,0% i.a. en el Comercio, una dinámica contractiva que se extendió hasta mayo según el último reporte de CAME (-1,2% en ventas pyme).
La performance del sector ganadero en el exterior le da oxígeno al Palacio de Hacienda en su estrategia de acumulación de divisas y ratifica que el sendero exportador sigue activo. Sin embargo, el desafío de la gestión económica sigue siendo el mismo: lograr que el “boom” de los sectores transables como el campo, el petróleo y la minería empiece a derramar sobre el entramado industrial urbano y los alicaídos mostradores locales.