Son vencimientos de deuda por U$S 5.000 millones en 2027. El ministro de Economía planteó ante inversores que el acuerdo de monedas con China podría funcionar como alternativa si Argentina no logra refinanciar los Bonares previstos para el próximo año. El Gobierno también mantiene el swap con Estados Unidos como herramienta para contener la volatilidad cambiaria.
El Gobierno podría recurrir al swap de monedas con China para cubrir parte de sus necesidades financieras de 2027 si no consigue refinanciar los vencimientos de deuda en dólares bajo legislación local. Así lo afirmó el ministro de Economía, Luis Caputo, durante una reunión con inversores en Bangkok, en el marco de los encuentros del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial.
El funcionario explicó que el Gobierno contempla esa alternativa ante la posibilidad de que no pueda colocar los Bonares por U$S 5.000 millones que había previsto emitir el próximo año. La opción cobra relevancia después de que el Ministerio de Economía suspendiera las emisiones a mediados de agosto, en un contexto de rendimientos elevados de los bonos del Tesoro estadounidense.
“En el eventual caso de que no pudiera hacerse refinanciamiento de los Bonares”, los inversores preguntaron por el programa financiero de 2027, relató Caputo. “Les explicamos que, en ese caso, podríamos hacer uso del swap con China”.
La alternativa busca cubrir una eventual brecha de financiamiento, mientras el Gobierno intenta recuperar el acceso a los mercados internacionales de capital y mantener la estabilidad financiera antes de las elecciones presidenciales de 2027.
Deuda 2027: por qué Caputo puso en duda la emisión de Bonares
En julio, el Gobierno había anunciado que buscaría emitir U$S 5.000 millones en Bonares durante 2027, como parte de un programa de financiamiento por U$S 25.000 millones para ese año.
Sin embargo, el plan quedó sujeto a las condiciones del mercado. A mediados de agosto, Caputo suspendió las emisiones ante los altos rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, que encarecen el costo de financiamiento para los países emergentes.
Hasta entonces, las colocaciones de Bonares habían permitido al Gobierno obtener divisas sin depender de un regreso pleno a los mercados internacionales de capital.
La incertidumbre sobre cómo se cubrirán las necesidades financieras del próximo año también incidió en el riesgo país argentino, que llegó a ubicarse en torno a los 600 puntos básicos, frente a un mínimo de 410 puntos a comienzos de julio, según Bloomberg Línea.
En ese contexto, el swap con China aparece como una alternativa ante un eventual faltante de fondos, aunque su utilización efectiva dependerá de las condiciones del acuerdo y de las necesidades financieras del país.
Cómo es el swap de monedas con China que podría utilizar Argentina
En agosto, el Banco Central renovó por otros cinco años el acuerdo de intercambio de monedas con China, por un monto total de U$S 19.000 millones. Dentro de ese esquema existe un tramo activado de U$S 5.000 millones, equivalente al monto que el Gobierno esperaba obtener mediante la emisión de Bonares.
El swap permite intercambiar monedas entre ambos bancos centrales bajo las condiciones acordadas. Sin embargo, su existencia no significa que la totalidad de los fondos esté disponible para cualquier uso: la utilización de los recursos depende de los términos del acuerdo y de las condiciones de activación.
La posibilidad de recurrir a ese instrumento muestra que el equipo económico analiza distintas fuentes para cubrir sus obligaciones, en un escenario en el que el acceso al financiamiento voluntario continúa condicionado por el costo de la deuda y la percepción de riesgo.
El swap con Estados Unidos también sigue como alternativa
Caputo señaló que el acuerdo de monedas por U$S 20.000 millones que Argentina mantiene con Estados Unidos también continúa entre las herramientas disponibles para 2027.
En este caso, el ministro lo mencionó como una opción para contener la volatilidad del mercado antes de las elecciones presidenciales, aunque no lo presentó específicamente como una fuente para cubrir el eventual faltante derivado de la suspensión de las emisiones de Bonares.
La estrategia financiera del Gobierno combina así la posibilidad de recurrir a acuerdos de monedas, la búsqueda de financiamiento multilateral y el intento de recuperar el acceso a los mercados de deuda.
Durante su estadía en Bangkok, Caputo se reunió con la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, y con el presidente del Banco Mundial, Ajay Banga. Según el ministro, ambos destacaron las políticas económicas argentinas. Además, el Banco Mundial analiza la posibilidad de ampliar los fondos disponibles para el país.
Caputo también habló sobre los reclamos por los cupones PBI
En sus reuniones con inversores, el ministro también abordó los litigios pendientes vinculados con los cupones PBI, instrumentos asociados a la evolución de la economía argentina.
Caputo afirmó que el Gobierno pretende resolver esos reclamos heredados a su debido tiempo y destacó el historial de cumplimiento de las obligaciones con los tenedores de bonos.
“Lleva tiempo”, señaló el funcionario al referirse al proceso.
La discusión sobre esos litigios se suma a las dudas sobre el programa financiero de 2027. Para el mercado, la capacidad de Argentina para afrontar sus vencimientos, acumular reservas y obtener financiamiento en condiciones sostenibles será determinante para la evolución del riesgo país y las posibilidades de volver a emitir deuda en los mercados internacionales.