CVU: Ahora se podrá transferir de bancos a billeteras electrónicas

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Lo aprobó el Banco Central y será un sistema único en el mundo. Se trata de la Clave Virtual Uniforme. Habrá 120 días para implementarlo.

Las transferencias con alias ya no serán monopolio de los bancos. El Banco Central aprobó el martes pasado un paquete de medidas para profundizar la inclusión financiera: la más rutilante es la creación de la Clave Virtual Uniforme (CVU), que permitirá envíos de dinero inmediatos y gratuitos entre cuentas bancarias y virtuales.

Así Argentina será el primer país del mundo con interoperabilidad entre una cuenta bancaria y una no bancaria. Es decir, las billeteras virtuales como Ualá, MercadoPago, PIM, Billetera Rapipago u otras podrán optar por entregar un alias a sus clientes para que envíen o reciban efectivo hacia o desde cualquier entidad financiera.

De este modo, el CBU se mantendrá para los bancos y el CVU entrará en escena para las cuentas virtuales no bancarias. Todos los alias serán administrados por la Cámara Electrónica de Compensación de Medios de Pago (COELSA), que garantizará las transferencias entre los usuarios.

Según la nueva normativa del Banco Central, los operadores tendrán 120 días de plazo para implementar el CVU en el mercado local. Tomemos algunos ejemplos concretos de su funcionamiento:

• El titular de una cuenta bancaria podrá enviar dinero a una billetera virtual no bancaria y viceversa.

• El titular de una cuenta virtual podrá enviarle dinero al titular de otra cuenta virtual de un operador diferente.

Esta novedad fomenta la competencia del mercado de transacciones electrónicas. Hasta ahora operadores como Ualá ofrecen ingreso de efectivo (cash-in) a cuentas individuales vía cuentas colectoras, tarjetas de crédito o servicios como Pago Fácil o RapiPago. Con la implementación del CVU se podrá hacer de modo directo e inmediato desde otras cuentas bancarias.

Los antecedentes del mercado
En octubre de 2016 el Banco Central reglamentó el uso de alias, en la práctica un número de fantasía, como homólogo de los 22 dígitos del CBU, imposibles de recordar. Este paso se había dado para facilitar las transferencias electrónicas sin necesidad de transmitir toda la combinación numérica.

Por otra parte, las fintech emisoras de tarjetas prepago (para procesar pagos, extracciones de cajeros, redes de cobranza extra-bancarias, entre otras) cobraron un gran impulso. Este grupo de empresas lleva emitidas 3,05 millones de unidades.

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