El dólar mayorista retrocedió apenas $2 y cerró en $1.512 tras varias ruedas de presión cambiaria. El BCRA compró US$61 millones y hubo una fuerte intervención en futuros y bonos dólar linked. Qué espera la City para el dólar y las tasas.
El dólar mayorista se tomó un respiro este jueves después de varias ruedas de presión cambiaria y del fuerte movimiento generado por el fixing de los títulos dólar linked. Sin embargo, el retroceso fue marginal y la cotización se mantuvo por encima de los $1.510, en un mercado que comienza a buscar cuál será el nuevo nivel de equilibrio para el tipo de cambio.
La cotización mayorista cayó apenas $2 y terminó en $1.512 para la venta, mientras que el volumen operado en el segmento de contado alcanzó los US$612 millones.
El movimiento se produjo luego de que el miércoles se fijara el tipo de cambio de referencia para el pago de títulos dólar linked por unos US$2.600 millones que vencen a fin de mes. La operación generó una mayor demanda de cobertura y obligó al Gobierno a reforzar su presencia en distintos segmentos del mercado.
El tipo de cambio mayorista quedó así más de 24% por debajo del techo de la banda cambiaria, que este jueves se ubicó en $1.875,36.
Dólar futuro: fuerte volumen y presencia oficial
La tensión cambiaria se reflejó especialmente en el mercado de futuros. Los contratos operaron con mayoría de bajas de hasta 0,3% en los tramos correspondientes a 2026.
El mercado proyecta que el dólar mayorista terminará agosto en torno a $1.513, mientras que para diciembre espera una cotización cercana a $1.624.
En total, el volumen negociado en futuros alcanzó los US$3.572 millones, un nivel muy superior a los aproximadamente US$1.000 millones diarios que se venían operando en agosto y el mayor registro desde mayo de 2025.
Según operadores, hubo intervención oficial tanto en futuros como en bonos dólar linked.
Martín de la Fuente, de BAVSA, destacó además que el volumen negociado en el Mercado Libre de Cambios llegó a US$679 millones, frente a un promedio de US$510 millones durante agosto.
El BCRA volvió a comprar dólares
Pese a la presión cambiaria, el Banco Central (BCRA) terminó la jornada con compras por US$61 millones, el monto diario más elevado desde el 20 de agosto.
El dato adquiere relevancia porque el martes la autoridad monetaria había comprado apenas US$9 millones.
Andrés Reschini, de F2 Soluciones Financieras, consideró esperable la elevada intervención oficial debido al volumen de títulos dólar linked próximo a vencer.
Sin embargo, el analista sostuvo que, aunque el tipo de cambio podría ubicarse en un nivel superior sin intervención oficial, por ahora no aparece una demanda de cobertura que anticipe un salto cambiario de mayor magnitud.
Dólar hoy: cómo cotizaron las otras versiones
En el segmento minorista, el dólar se mantuvo estable en el Banco Nación, donde cerró a $1.485 para la compra y $1.535 para la venta.
El dólar tarjeta, utilizado para compras en el exterior, quedó en $1.995, mientras que el promedio informado por el BCRA entre las entidades financieras fue de $1.533,22.
Entre los dólares financieros, el MEP retrocedió 0,4% hasta los $1.536,73, mientras que el contado con liquidación (CCL) bajó 0,1% hasta los $1.600,35.
El dólar blue, en tanto, se mantuvo en $1.555 para la venta.
¿Qué pasó con el techo de $1.500?
Durante varias semanas, los $1.500 funcionaron como una suerte de techo informal para el dólar mayorista. La estrategia oficial combinaba intervención en futuros, oferta de instrumentos dólar linked y una administración estricta de la liquidez en pesos.
Pero esta semana el Gobierno permitió que el tipo de cambio atravesara ese nivel y se mantuviera por encima.
Para la City, esto no necesariamente implica que el Gobierno haya abandonado la intervención cambiaria. Más bien, podría tratarse de una flexibilización de la estrategia, con una menor disposición a defender un precio nominal específico.
El Ejecutivo continúa ofreciendo cobertura y administrando la liquidez, pero dejó de sostener de manera tan estricta la barrera de los $1.500.
Dólar y tasas: la nueva disyuntiva
El cambio de estrategia ocurre en un momento en el que las tasas de interés en pesos también generan preocupación en el mercado.
La menor disponibilidad de pesos llevó recientemente a las tasas cortas a niveles que no se observaban desde febrero. El encarecimiento del financiamiento aumentó, además, la volatilidad del mercado.
En este contexto, permitir que el dólar opere algo más arriba podría contribuir a descomprimir las tasas en pesos, aunque con un riesgo evidente: una mayor depreciación podría trasladarse a los precios y complicar el proceso de desinflación.
Gabriel Caamaño, director de Outlier, consideró que, una vez flexibilizado el techo ad hoc de $1.500, “deberían aflojar la tasa en pesos y su volatilidad”.
Federico Glustein planteó una disyuntiva similar: el Gobierno debe decidir entre mantener un dólar contenido para favorecer la desaceleración de la inflación o permitir tasas más bajas para impulsar la actividad económica.
Pablo Repetto, Head of Research de Aurum Valores, relativizó el quiebre de los $1.500 y lo definió como una “corrección relativamente normal”.
José Ignacio Bano, por su parte, sostuvo que en el largo plazo resulta razonable que el dólar y la inflación mantengan cierta relación.
El mercado busca un nuevo equilibrio para el dólar
Con el dólar mayorista ya instalado por encima de los $1.500, el mercado comienza a evaluar si ese nivel representa el comienzo de una nueva etapa cambiaria.
La clave estará en determinar cuánto margen está dispuesto a darle el Gobierno al tipo de cambio y si una mayor flexibilidad permite reducir la presión sobre las tasas en pesos.
Por ahora, el dato central es que el dólar retrocedió, pero no volvió a ubicarse debajo de los $1.500. Mientras tanto, la intervención del BCRA continúa y la City observa si el nuevo esquema consigue contener la volatilidad sin poner en riesgo la desaceleración de la inflación.
