Goldman Sachs alerta por los bonos de EE.UU.: la inflación será clave para bajar los rendimientos

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El banco de inversión considera que el efecto de las recompras de deuda del Tesoro estadounidense será transitorio si no aparecen señales más contundentes de moderación de la inflación.

La inflación de Estados Unidos será el factor determinante para que los rendimientos de los bonos del Tesoro puedan comenzar a bajar de manera sostenida, según un análisis de Goldman Sachs. El banco de inversión advirtió que las medidas impulsadas por el Gobierno estadounidense para contener el costo de financiamiento podrían tener un efecto limitado si no cambian las condiciones macroeconómicas.

El diagnóstico llega en un momento de fuerte presión sobre la deuda estadounidense de largo plazo. El rendimiento del bono del Tesoro a 30 años llegó esta semana a niveles que no se observaban desde 2007 y se ubicó alrededor del 5,25%, mientras los inversores exigieron una mayor compensación para financiar a un Gobierno con una carga de deuda creciente.

Según Friedrich Schaper, estratega de Goldman Sachs, los efectos de los planes del Tesoro para acelerar las recompras de deuda probablemente sean “relativamente efímeros” si no están acompañados por una mejora en los factores macroeconómicos que explican el nivel de los rendimientos.

Goldman Sachs puso el foco en la inflación de EE.UU.

Para el banco de inversión, la señal que podría cambiar de manera más contundente la dinámica del mercado es una moderación sostenida de la inflación.

Schaper sostuvo que el mercado continúa asignando un peso elevado a los riesgos alcistas para los rendimientos de los bonos estadounidenses, pese a que algunos indicadores recientes fueron más débiles de lo esperado.

Entre las señales favorables aparecen las ventas minoristas, que decepcionaron las expectativas, algunos datos de empleo más débiles y una inflación subyacente que se mantuvo moderada durante julio.

Sin embargo, Goldman Sachs considera que todavía se necesita una sucesión de datos de inflación benignos para modificar de manera consistente las expectativas de los inversores.

La lógica es que una inflación más controlada aumentaría la confianza en que la Reserva Federal pueda mantener una postura monetaria estable, reduciendo la prima que actualmente exigen los inversores para mantener deuda de largo plazo.

El Tesoro de EE.UU. acelera las recompras de deuda

El Gobierno de Estados Unidos también comenzó a utilizar las recompras de bonos del Tesoro como una herramienta para intentar reducir las presiones sobre el mercado.

El secretario del Tesoro, Scott Bessent, afirmó que está dispuesto a intensificar las operaciones destinadas a recomprar deuda emitida anteriormente a costos más elevados.

Un día antes, el Departamento del Tesoro había anunciado que aumentaría “al menos al doble” el volumen de las recompras de títulos de mayor plazo.

La estrategia busca mejorar la composición de la deuda y contribuir a una administración más eficiente de las necesidades de financiamiento del Gobierno.

Sin embargo, Goldman Sachs advierte que estas medidas por sí solas no alcanzan para resolver el problema de fondo.

Por qué suben los rendimientos de los bonos estadounidenses

El aumento de los rendimientos refleja, en parte, la mayor remuneración que los inversores exigen para comprar deuda de largo plazo.

Entre los factores que pesan sobre el mercado aparecen la inflación, el elevado nivel de endeudamiento público y la creciente oferta de bonos que debe absorber el mercado.

A esto se suma la competencia por el financiamiento proveniente del sector corporativo, en un contexto de fuerte emisión de deuda por parte de las empresas.

El resultado es una combinación que mantiene elevados los rendimientos de los bonos estadounidenses, incluso cuando algunos indicadores económicos comienzan a mostrar señales de desaceleración.

La Fed, en el centro de las expectativas

El comportamiento de la inflación también será determinante para las próximas decisiones de la Fed.

Para Goldman Sachs, una secuencia consistente de datos que confirme una inflación más moderada podría reducir las expectativas de movimientos restrictivos de la política monetaria y, al mismo tiempo, disminuir la prima de riesgo incorporada en los bonos de largo plazo.

En cambio, si la inflación vuelve a mostrar resistencia, las recompras de deuda impulsadas por el Tesoro tendrían un impacto más limitado.

Por eso, el mercado seguirá de cerca los próximos datos de precios y empleo. Para Goldman Sachs, la clave para que bajen de manera sostenida los rendimientos de los bonos no está únicamente en la estrategia del Tesoro, sino en que la inflación estadounidense finalmente confirme una trayectoria descendente.

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