El dólar oficial retomó la tendencia descendente y volvió a ubicarse por debajo de los $1.400, en una dinámica que ya se repitió en cuatro de las últimas cinco ruedas.
Más que un movimiento aislado, refleja un mercado que sigue dominado por la abundancia de divisas en el corto plazo.
En el segmento mayorista, el tipo de cambio cayó $9,5 (-0,7%) hasta $1.393, alejándose aún más del techo de la banda cambiaria —hoy en torno a los $1.712—. Esa distancia ya ronda el 23%, el nivel más amplio en casi tres semanas, y le da margen al Banco Central para seguir comprando sin necesidad de intervenir vendiendo reservas.
En el minorista, la dinámica fue similar: el dólar cerró cerca de $1.417 en el Banco Nación, mientras que el promedio del sistema se movió en niveles muy parecidos. En paralelo, los financieros también acompañaron la baja: el MEP se ubicó en torno a los $1.430 y el CCL cerca de $1.488. El único que se desmarcó fue el blue, que volvió a subir y quedó en $1.415, más alineado con el minorista.
Qué está detrás de la baja
La explicación sigue siendo la misma que en las últimas semanas: oferta de dólares elevada y sostenida.
Por un lado, está la cosecha gruesa, que en esta época del año suele generar el mayor ingreso de divisas. Por otro, se suman flujos financieros:
- Emisiones de deuda corporativa y provincial
- Ingresos en dólares que empiezan a liquidarse en el mercado
- Un volumen operado que se mantiene alto (más de US$500 millones diarios)
Ese combo inclina la balanza claramente hacia la oferta.
El rol del Banco Central
En ese contexto, el Banco Central vuelve a jugar un papel central, pero no como vendedor sino como comprador sistemático.
- Compró unos US$71 millones en la jornada
- Acumula más de US$7.200 millones en 2026
- Se encamina a unas 80 ruedas consecutivas con saldo positivo
Es un dato relevante porque implica que la estabilidad cambiaria no se está logrando a costa de reservas, sino con acumulación.
Un esquema que funciona… por ahora
El equilibrio actual se sostiene sobre dos pilares bastante claros:
- Ingreso estacional de dólares (agro)
- Flujos financieros en moneda extranjera
Mientras esos factores se mantengan, el tipo de cambio tiene margen para moverse en la parte baja de la banda, con volatilidad acotada.
La duda de fondo
El mercado, sin embargo, ya empieza a mirar más allá de este período favorable. Hay dos cuestiones que se siguen de cerca:
- Las tasas reales en pesos, que hoy son bajas o negativas
- La apreciación cambiaria acumulada, que genera dudas sobre la sostenibilidad