Un informe de Facimex Valores analizó 23 elecciones presidenciales de América Latina y detectó un patrón: la presión sobre las monedas suele comenzar seis meses antes de los comicios y se intensifica durante los tres meses previos.
El riesgo electoral todavía no sería un factor determinante para el dólar argentino, pese a que los bonos soberanos y las acciones ya comenzaron a incorporar en sus precios un escenario político más incierto.
Esa es una de las principales conclusiones de un informe de Facimex Valores, que analizó la experiencia de 23 elecciones presidenciales latinoamericanas y buscó determinar cuándo la incertidumbre política suele trasladarse al mercado cambiario, segun Bloomberg Línea
El estudio sostiene que todavía sería prematuro tomar cobertura cambiaria con las elecciones como principal argumento. Según el patrón histórico, la presión sobre las monedas comienza a hacerse visible alrededor de seis meses antes de los comicios, aunque se intensifica especialmente durante los tres meses previos.
Para Argentina, esto significa que el impacto electoral sobre el dólar podría comenzar a ganar relevancia recién durante el primer semestre de 2027.
Cuándo podría empezar a impactar el riesgo electoral en el dólar
Según Facimex, el efecto de las elecciones podría comenzar a sentirse entre febrero y abril de 2027, dependiendo de si finalmente se realizan o no las PASO.
Sin embargo, el período de mayor incidencia sobre el tipo de cambio llegaría posteriormente, entre mayo y julio de 2027, cuando el proceso electoral entre en una etapa más decisiva.
La conclusión del bróker es que todavía existe margen para evitar una cobertura cambiaria anticipada exclusivamente por motivos electorales.
Esto no implica que el dólar vaya a mantenerse estable hasta entonces. El tipo de cambio continuará condicionado por otros factores, como los flujos comerciales, las inversiones, la liquidez en pesos y las decisiones del Banco Central.
La clave está en que el riesgo electoral todavía no tendría el peso suficiente como para explicar por sí solo una estrategia de cobertura cambiaria.
Qué pasó con el dólar antes de otras elecciones en América Latina
Para llegar a esta conclusión, Facimex tomó como referencia un estudio publicado en 2020 por Dirk Willer, Ram Bala Chandran y Kenneth Lam.
La investigación analizó el comportamiento del tipo de cambio real alrededor de 23 elecciones presidenciales latinoamericanas en las que un candidato considerado negativo por los mercados obtuvo al menos el 25% de los votos.
El resultado mostró un patrón temporal definido.
En promedio, la presión sobre las monedas comenzó aproximadamente seis meses antes de las elecciones, pero se aceleró durante los tres meses previos.
En las 23 elecciones estudiadas hubo depreciación cambiaria durante el período comprendido entre tres meses y dos semanas antes de los comicios.
Después ocurrió lo contrario: 22 de las 23 elecciones registraron una apreciación de la moneda entre las dos semanas previas y los tres meses posteriores a la elección.
El comportamiento sugiere que una parte importante de la incertidumbre cambiaria puede concentrarse en una ventana relativamente acotada alrededor de los comicios.
Por qué los bonos ya descuentan las elecciones y el dólar todavía no
Facimex diferencia el comportamiento de los activos financieros del mercado cambiario.
Los bonos soberanos y las acciones pueden anticipar rápidamente cambios en las expectativas políticas porque sus precios reflejan de manera directa la percepción de los inversores sobre el futuro económico y financiero del país.
El dólar, en cambio, responde a una combinación más amplia de variables.
Entre ellas aparecen los flujos comerciales, las inversiones, los movimientos de capital y la demanda genuina de divisas. La demanda especulativa vinculada con el riesgo electoral suele adquirir mayor importancia cuando la elección se aproxima.
Por eso, trasladar automáticamente el llamado “trade electoral” de los bonos al dólar podría implicar un problema de timing.
Una estrategia de cobertura gradual
Aunque Facimex considera prematuro cubrirse del riesgo electoral exclusivamente a través del dólar, sí observa oportunidades para realizar una rotación dentro de los instrumentos en pesos.
La recomendación mencionada en el informe consiste en pasar del Boncer de marzo de 2027 (TZXM7) a la Lelink de marzo (D31M7) y del Boncer de junio de 2027 (TZX27) al Bonte dólar linked de junio (TZV27).
El atractivo de esta estrategia está relacionado con el nivel de depreciación que ya incorporan los instrumentos dólar linked.
Según el análisis, estos títulos descuentan una depreciación relativamente moderada del tipo de cambio real bilateral: 1,6% para marzo de 2027 y 4,3% para junio.
La estrategia, por lo tanto, busca construir cobertura de manera gradual frente a una eventual depreciación del peso, sin asumir que el mercado cambiario comenzará inmediatamente a descontar las elecciones.
Qué puede pasar con el dólar después de las elecciones
El escenario posterior a los comicios también genera interrogantes entre los inversores.
Pablo Repetto, gerente general de Aurum Valores, planteó que un eventual cambio de Gobierno hacia una administración menos amigable con los mercados no necesariamente implicaría un default, aunque sí podría generar mayor incertidumbre cambiaria y sobre la gestión de la deuda.
Según su análisis, con el actual nivel de reservas y la estructura de exportaciones e importaciones, el principal problema podría estar más relacionado con el frente cambiario que con la capacidad de pago de la deuda.
Otro punto de atención estaría en los REPOs tomados durante la actual administración. Repetto señaló que las reservas ajustadas por esas obligaciones podrían resultar considerablemente inferiores al stock bruto.
En un escenario de cambio político recibido negativamente por los mercados, el nuevo Gobierno podría enfrentar inicialmente mayores dificultades para acceder al financiamiento y una mayor presión sobre el mercado cambiario.
Sin embargo, esto tampoco implicaría necesariamente un incumplimiento de la deuda.
El mercado mira 2027, pero todavía hay tiempo
El escenario planteado por Facimex establece una diferencia importante entre el comportamiento actual de los activos argentinos y el momento en que el riesgo electoral podría trasladarse con mayor fuerza al dólar.
Mientras los bonos y acciones ya pueden reflejar expectativas sobre el resultado electoral, la experiencia regional indica que el mercado cambiario suele reaccionar más cerca de los comicios.
Para Argentina, la ventana de mayor atención comenzaría durante el primer semestre de 2027, con una posible intensificación entre mayo y julio.
Por ahora, el diagnóstico es claro: el trade electoral puede haber comenzado en los activos financieros, pero todavía no sería el momento de apostar al dólar únicamente por las elecciones.
