Por Mauricio Villacorta, Estratega de Inversión de IOL.
A pocas semanas de las elecciones de medio término del próximo 3 de noviembre de 2026, Estados Unidos entra en una etapa decisiva de definición política en un contexto de señales económicas mixtas y baja aprobación presidencial. Con el mercado laboral recuperando fuerza en agosto (162.000 puestos creados), una inflación del CPI persistente en 3,4% que reforzó las expectativas de una suba de tasas en la reunión del 16 de septiembre y un Congreso dividido como el escenario más probable, la volatilidad suele acentuarse antes de abrir paso a un rebote.
Los antecedentes muestran un patrón claro: el S&P 500 registró subas en los 12 meses posteriores a cada elección de medio término desde 1950 en el 100% de los casos (con una mediana del +14,7%), reflejando que el mercado reacciona positivamente a la eliminación de la incertidumbre regulatoria más allá de qué partido gane.
En este contexto de reconfiguración de expectativas sobre la Fed y rotación táctica, la selectividad de activos resulta fundamental. A través de CEDEARs, los inversores pueden posicionarse en pesos desde el mercado local en alternativas clave para atravesar el proceso electoral:
5 CEDEARs y activos destacados para posicionarse en EE. UU.
- Google (GOOGL) — Big Tech y Publicidad Digital
- Se ubica como una sólida opción de crecimiento resiliente de cara a la rotación post-electoral. Apoyada en su liderazgo en publicidad digital, la constante expansión de su infraestructura en nube y múltiples fuentes de monetización en IA, cotiza a múltiplos atractivos para capturar el rebote que históricamente lidera el sector tecnológico tras las elecciones.
- Nvidia (NVDA) — Semiconductores e Inteligencia Artificial
- Mantiene su posición como el referente indiscutido de la revolución de la IA. Aunque la volatilidad del sector tecnológico se acentúa en la antesala de los comicios por la sensibilidad a las tasas, la demanda estructural de infraestructura de cómputo sostiene intacta su tesis de largo plazo frente al ciclo político en Washington.
- ETF de Consumo Básico (XLP) — Consumo Defensivo
- Agrupa a las compañías líderes de la industria de alimentos, bebidas y productos para el hogar. Funciona como un refugio de valor ideal para mitigar la volatilidad estacional y la nerviosidad del mercado durante los meses de septiembre y octubre, garantizando flujos de caja estables y menor sensibilidad al ciclo político.
- ETF de Servicios Públicos (XLU) — Sector Defensivo
- Brinda exposición directa a firmas de electricidad, agua y gas con demanda inelástica. En un entorno donde las tasas de la Fed se mantienen elevadas y persiste la incertidumbre electoral, su perfil defensivo y su atractiva generación de dividendos la convierten en una herramienta clave para la preservación de capital.
- ETF de Minería de Cobre (COPX) — Commodities & Transición Energética
- Tesis de Inversión: Constituye un vehículo estratégico para capturar la demanda global del metal en la electrificación y el desarrollo tecnológico. Ofrece una cobertura real desvinculada de la agenda legislativa norteamericana, beneficiándose del gasto en infraestructura global y la demanda industrial de mediano plazo.
Claves del escenario de inversión
- Patrón Histórico: La estacionalidad muestra que septiembre suele ser el tramo más débil del año electoral, formando pisos de entrada entre fin de septiembre y principios de octubre antes del rally post-electoral.
- El Efecto Despeje: La historia confirma que la renta variable reacciona favorablemente al cierre de los comicios sin importar el partido ganador, al eliminarse el descuento por riesgo regulatorio y fiscal.
- Rotación Sectorial Táctica: Tras la resolución electoral, el liderazgo suele rotar desde sectores defensivos (Utilities y Consumo Básico) hacia sectores de alto crecimiento y consumo discrecional (Tecnología).
