La mayoría de los funcionarios de la Reserva Federal consideró apropiado volver a subir las tasas antes de terminar 2026. Sin embargo, los mercados redujeron las apuestas a una suba en octubre.
Las minutas de la reunión de septiembre de la Reserva Federal mostraron que la mayoría de sus funcionarios consideraba apropiado realizar otra suba de tasas antes de fin de año, en un escenario marcado por una inflación todavía elevada y señales de mayor fortaleza de la economía estadounidense.
Los 19 funcionarios de la Fed respaldaron la decisión de septiembre de elevar la tasa de referencia en 25 puntos básicos, hasta un rango de entre 3,75% y 4%. Se trató del primer aumento desde julio de 2023.
Según las minutas de la reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), celebrada el 15 y 16 de septiembre, varios funcionarios consideraron que la economía había ganado dinamismo y que las condiciones financieras continuaban favoreciendo el crecimiento.
“La mayoría de los participantes consideraron que probablemente sería apropiado otro aumento en el rango objetivo para la tasa de los fondos federales antes de fin de año”, señalaron las minutas.
Por qué la Fed evalúa otra suba de tasas
El principal argumento detrás de una nueva suba es la persistencia de la inflación. Los funcionarios buscaron en septiembre reducir parte del estímulo monetario y evitar que las presiones sobre los precios vuelvan a intensificarse.
Kevin Warsh, presidente de la Reserva Federal, había explicado después de la reunión que el aumento de septiembre buscaba retirar parte del estímulo de la economía debido a que la inflación permanecía elevada.
Las minutas también mostraron preocupación por las condiciones financieras. Aunque los rendimientos de los bonos del Tesoro de largo plazo aumentaron, los funcionarios señalaron que otros indicadores seguían favoreciendo el crecimiento.
En particular, destacaron la fuerte suba de las acciones durante el año y los reducidos diferenciales de los bonos corporativos, dos factores que facilitan el acceso al financiamiento y mantienen condiciones financieras relativamente favorables.
El mercado ya no apuesta con la misma fuerza a una suba en octubre
Pese al contenido de las minutas, las expectativas de los inversores cambiaron después de la reunión de septiembre.
El vicepresidente de la Fed, Philip Jefferson, y el presidente de la Fed de Nueva York, John Williams, señalaron la semana pasada que el banco central podía tomarse tiempo para evaluar la evolución de la economía antes de volver a modificar las tasas.
Sus comentarios redujeron las apuestas del mercado a una suba inmediata.
El miércoles, los futuros de los fondos federales reflejaban una probabilidad cercana al 20% de una suba de 25 puntos básicos en la reunión del 27 y 28 de octubre, frente a alrededor del 70% que se descontaba en los días posteriores a la decisión de septiembre.
Los bonos también reflejaron este cambio de expectativas. El rendimiento del Tesoro a dos años, uno de los activos más sensibles a las perspectivas de política monetaria, cayó más de 10 puntos básicos la semana pasada y se ubicó cerca del 4,8%.
Inflación: el dato que puede cambiar el escenario
La posibilidad de una nueva suba de tasas no quedó descartada. Los funcionarios de la Reserva Federal continúan considerando que la inflación se mantiene demasiado elevada y esperan nuevos datos para definir el próximo movimiento.
Uno de los datos clave será el índice de precios al consumidor de Estados Unidos, que se publicará el 14 de octubre.
Un dato de inflación superior a lo esperado podría volver a impulsar las apuestas por una suba de tasas en el corto plazo. En cambio, una desaceleración de los precios podría darle margen a la Fed para mantener la tasa de referencia sin cambios y esperar más información sobre la economía.
Las minutas también revelaron que varios funcionarios consideraban que la tasa de referencia vigente antes del aumento de septiembre no era suficientemente restrictiva o apenas lo era.
Por ahora, el escenario combina dos señales: las minutas muestran que existe respaldo dentro de la Fed para otra suba antes de fin de año, mientras que las declaraciones posteriores de algunos funcionarios llevaron al mercado a reducir considerablemente la probabilidad de un aumento ya en octubre.