Los activos brasileños registraron fuertes subas tras la primera vuelta presidencial. El ETF EWZ avanzó 12% en el premarket y las principales acciones financieras y Petrobras treparon con fuerza, mientras el mercado anticipa un posible giro hacia una política fiscal más ortodoxa.
Los mercados brasileños reaccionaron con fuertes subas este lunes luego de que Flávio Bolsonaro se impusiera en la primera vuelta de las elecciones presidenciales y avanzara al balotaje frente a Luiz Inácio Lula da Silva.
El movimiento se reflejó tanto en las acciones como en la moneda brasileña. El iShares MSCI Brazil ETF (EWZ) saltó 12% en el premarket hasta U$S43,11, mientras Bradesco avanzó 13,03%, Itaú ganó 12,52%, Nubank subió 10,69%, Petrobras trepó 10,58% y Vale registró una mejora de 6,69%.
Bolsonaro ganó la primera vuelta y el mercado reaccionó
Con el 98,67% de las mesas escrutadas, Bolsonaro obtenía el 47,26% de los votos válidos frente al 44,89% de Lula, una diferencia de 2,37 puntos porcentuales.
La Justicia Electoral confirmó que ambos candidatos competirán en la segunda vuelta, prevista para el 25 de octubre.
El resultado electoral generó una rápida corrección en los precios de los activos brasileños, luego de que durante las semanas previas los operadores evitaran tomar posiciones demasiado contundentes debido a la paridad que mostraban las encuestas.
En el mercado futuro de Chicago, el contrato del real con vencimiento en noviembre subía 4,65% hasta U$S0,1992 por real, equivalente a aproximadamente R$5,02 por dólar.
El viernes, antes de las elecciones, el dólar había cerrado en Brasil a R$5,2173.
Por qué subieron las acciones brasileñas
La reacción del mercado coincide con uno de los escenarios que habían planteado los analistas antes de los comicios: un mejor desempeño de Bolsonaro podía favorecer a las acciones y al real ante las expectativas de una política fiscal más estricta.
La posibilidad de un cambio en la orientación económica fue interpretada por los inversores como un factor positivo para los activos brasileños, aunque la elección presidencial todavía no está definida.
Pedro Galdi, analista de inversiones de AGF Investments, señaló que el mercado busca cambios y reformas y que una política orientada a contener el déficit público podría generar una reacción positiva en los activos.
Las previsiones realizadas antes de la elección también apuntaban a una fuerte respuesta del mercado si Bolsonaro obtenía un resultado favorable.
Chermont había anticipado un repunte en distintas clases de activos, con una eventual caída del dólar y una suba de las acciones, además de un endurecimiento de las tasas de interés nominales y reales.
El mercado espera señales de Bolsonaro
El resultado de la primera vuelta no garantiza el triunfo de Bolsonaro en el balotaje, por lo que los inversores ahora estarán atentos a las señales económicas que pueda ofrecer el candidato opositor.
El mercado buscará indicios sobre su posición frente al déficit público, las reformas y la política fiscal.
En ese sentido, Harris había señalado antes de la elección que los mercados esperarían señales claras de Bolsonaro respecto de su capacidad para abordar los problemas económicos del país, aunque también había cuestionado su experiencia en la formulación de políticas económicas.
La apuesta fiscal detrás de la suba de los activos
La paridad entre los candidatos había llevado a los operadores a mantener una postura cautelosa antes de la votación. Esa situación dejó margen para movimientos bruscos una vez conocidos los resultados.
Mauricio Moura, cofundador de Zaftra, un fondo especializado en elecciones y acontecimientos políticos, había señalado que un resultado favorable a Bolsonaro podía impulsar los activos brasileños por las expectativas de una corrección fiscal.
Natalia Gurushina, economista jefa para mercados emergentes de Van Eck, también había destacado que los mercados suelen reaccionar favorablemente ante cambios hacia políticas fiscales más ortodoxas.
Ahora, con el balotaje entre Bolsonaro y Lula confirmado para el 25 de octubre, la evolución de las encuestas y las definiciones económicas de ambos candidatos serán determinantes para los mercados brasileños.