El banco elevó su previsión del Brent para fines de 2026 a U$S 90 y mantuvo en U$S 80 el promedio esperado para el próximo año. La recuperación de la oferta de Medio Oriente, los inventarios y los riesgos geopolíticos definirán la evolución del crudo.
Goldman Sachs planteó tres escenarios para el precio internacional del petróleo en 2027, con valores que van desde los U$S 60 hasta los U$S 125 por barril de Brent, según la velocidad de recuperación de la producción en Medio Oriente y la posibilidad de nuevas interrupciones en el suministro.
El banco estadounidense elevó su proyección para el cierre de 2026, pero mantuvo su estimación promedio para el año próximo. Aunque las exportaciones del golfo Pérsico comenzaron a recuperarse, los inventarios reducidos y los riesgos sobre la infraestructura energética siguen incorporando una prima geopolítica superior a U$S 20 por barril.
El escenario central de la entidad contempla un Brent promedio de U$S 80 durante 2027. Sin embargo, una prolongación de los problemas de abastecimiento podría llevarlo hasta U$S 125, mientras que una recuperación más rápida de la producción abriría la posibilidad de una caída hacia los U$S 60.
Goldman Sachs elevó su pronóstico del Brent para 2026
En un informe publicado el 11 de octubre, Goldman Sachs revisó al alza sus estimaciones para diciembre de 2026. Ahora prevé que el Brent alcance los U$S 90 por barril, frente a los U$S 85 calculados anteriormente. Para el petróleo estadounidense WTI, proyecta U$S 81, contra los U$S 80 previos.
Para 2027, la entidad mantuvo en U$S 80 su previsión promedio para el Brent y redujo de U$S 75 a U$S 73 la del WTI.
En su escenario central, el banco espera una moderación gradual de los precios: el Brent pasaría de U$S 88 por barril en enero de 2027 a U$S 75 en diciembre. Para 2028, 2029 y 2030, la proyección se ubica en un promedio de U$S 75 por barril.
La revisión refleja que el regreso de parte de la oferta perdida no alcanza para despejar la incertidumbre. El equipo de materias primas de Goldman Sachs, encabezado por Daan Struyven, advirtió que los riesgos para sus previsiones continúan inclinados al alza, especialmente en el corto plazo.
Los tres escenarios para el petróleo en 2027
Las proyecciones de Goldman Sachs dependen principalmente de cuánto logre recuperarse la producción del golfo Pérsico respecto de los niveles previos al conflicto de 2026.
- Escenario central: Brent a U$S 80 por barril. El banco supone que la producción regional promediará unos 300.000 barriles diarios por debajo de los niveles de febrero de 2026. La oferta se recuperaría progresivamente hasta alcanzar los valores anteriores al conflicto durante el segundo semestre de 2027.
- Escenario alcista: Brent a U$S 125 por barril. El precio promedio podría alcanzar ese nivel si la producción del golfo Pérsico permanece cinco millones de barriles diarios por debajo de la registrada en febrero de 2026. Los daños a instalaciones petroleras, los ataques contra embarcaciones y la persistencia de la prima geopolítica serían factores capaces de profundizar la escasez.
- Escenario bajista: Brent en torno a U$S 60 por barril. Esta trayectoria supone que la producción regional supera en un millón de barriles diarios los niveles de febrero de 2026. Una recuperación más rápida de la oferta o una solución diplomática duradera podrían reducir la prima de riesgo y presionar los precios a la baja.
La diferencia entre los escenarios muestra que la evolución del suministro será determinante para el mercado petrolero. La recuperación de la producción podría favorecer una normalización de los precios, mientras que nuevas interrupciones prolongarían las presiones alcistas.
Medio Oriente recupera exportaciones, pero la producción sigue rezagada
Las exportaciones del golfo Pérsico alcanzaron recientemente entre 22 y 23 millones de barriles diarios, un volumen cercano al promedio de 2025. La estimación incluye unos cuatro millones de barriles diarios que no aparecen inicialmente en los registros convencionales de seguimiento marítimo.
Pese a esa recuperación, la producción de la región todavía se encuentra por debajo de los niveles previos al conflicto. En septiembre, la diferencia rondaba los seis millones de barriles diarios respecto de febrero de 2026.
Goldman Sachs también incorporó una referencia histórica para dimensionar los riesgos: los cinco mayores choques de oferta petrolera de los últimos 50 años tuvieron una duración promedio de 4,5 años. Cuatro años después de esos episodios, la producción de las regiones afectadas permanecía, en promedio, un 42% por debajo de sus niveles anteriores.
Estos antecedentes refuerzan la incertidumbre sobre la velocidad con la que el mercado podrá recuperar el suministro perdido.
Inventarios y demanda: por qué el petróleo mantiene una prima de riesgo
El mercado petrolero registró un déficit de unos 300.000 barriles diarios en septiembre, una reducción marcada frente al faltante de 7,2 millones de barriles diarios observado en marzo.
Aun así, Goldman Sachs prevé que el mercado mundial pase a un superávit desde el cuarto trimestre de 2026 y que esa situación se prolongue hasta fines de 2027. La mayor disponibilidad de petróleo podría moderar los precios, aunque el bajo nivel de inventarios mantendría la necesidad de reponer existencias.
Al incluir reservas fuera de los depósitos comerciales de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el banco elevó en U$S 6 su estimación de valor razonable del Brent para septiembre, hasta U$S 80 por barril.
La demanda también sufrió el impacto del conflicto. Durante el tercer trimestre de 2026, cayó 3,3 millones de barriles diarios frente al mismo período del año anterior. Para fines de 2027, Goldman Sachs calcula que el efecto residual del choque en el estrecho de Ormuz todavía restará unos 700.000 barriles diarios a la demanda, en parte por cambios en el uso y las ventas de vehículos eléctricos.
En materia de cobertura, el banco mantiene su preferencia por posiciones alcistas en la gasolina europea para el verano de 2027 y recomienda a los productores petroleros considerar diferenciales de opciones de venta para protegerse ante eventuales bajas del crudo.
La trayectoria de los precios dependerá, en definitiva, de la combinación entre la recuperación de la oferta de Medio Oriente, la evolución de los inventarios y la persistencia de los riesgos geopolíticos. Aunque el escenario central apunta a una moderación durante 2027, una nueva interrupción del suministro podría cambiar significativamente las perspectivas.
Fuente: Bloomberg Línea, con proyecciones de Goldman Sachs.