El economista destacó la acumulación de reservas del Banco Central, la desaceleración de la inflación y el superávit fiscal. Además, aseguró que Argentina avanza hacia una economía de mercado con menor intervención estatal.
El economista y director de Econométrica, Ramiro Castiñeira, afirmó que el gobierno de Javier Milei logró avances económicos inéditos en la historia reciente del país al alcanzar el equilibrio fiscal, frenar la emisión monetaria para financiar al Tesoro y acumular reservas internacionales por encima de las metas acordadas con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Durante una entrevista, el analista sostuvo que la actual administración es “el primer gobierno en un siglo que equilibró al Estado” y destacó que el Banco Central ya acumuló cerca de US$9.600 millones en reservas en lo que va del año.
Según Castiñeira, la dinámica cambiaria y financiera permite proyectar que la autoridad monetaria no solo cumplirá con el objetivo comprometido ante el FMI, sino que podría acercarse a la meta más ambiciosa planteada por el propio Banco Central.
“Es muy probable que continúe fuerte la compra de dólares del BCRA y supere holgadamente la meta con el FMI, avanzando hacia el objetivo de máxima de US$17.000 millones”, señaló.
Inflación: por qué cree que seguirá bajando
El economista también se refirió a la desaceleración de la inflación, luego de que distintas consultoras privadas proyectaran que el IPC de mayo se ubicará en torno al 2,1%.
Para Castiñeira, la reducción de la inflación responde a una corrección estructural de los desequilibrios fiscales y monetarios que arrastraba la economía argentina.
“Argentina finalmente hizo lo estructuralmente necesario para bajar la inflación, que es frenar la emisión monetaria destinada a financiar al Estado”, explicó.
En ese sentido, sostuvo que la emisión de pesos utilizada actualmente por el Banco Central para comprar divisas no tiene el mismo efecto inflacionario que en el pasado, ya que responde a una demanda genuina del sector privado.
Según indicó, la mejora de los indicadores financieros quedó reflejada en la baja del tipo de cambio nominal, la reducción de las tasas de interés y el descenso del riesgo país.
Superávit fiscal y menor endeudamiento
Otro de los puntos destacados por Castiñeira fue la gestión de la deuda pública.
El economista afirmó que, a diferencia de experiencias anteriores, el actual proceso de desendeudamiento no se basa en reestructuraciones ni quitas, sino en el uso del superávit fiscal para cumplir con los compromisos financieros.
“Este gobierno dejó de emitir pesos para financiar al Estado, pero también dejó de emitir deuda para cubrir el déficit fiscal”, sostuvo.
Según su visión, el respeto de los contratos y el pago de obligaciones mediante recursos genuinos permitió reducir el stock de deuda pública en términos nominales.
Apertura económica y recuperación de sectores exportadores
Al analizar la actividad económica, Castiñeira consideró que los sectores vinculados a las exportaciones son los principales beneficiados por el nuevo esquema económico.
En particular, destacó la recuperación del agro tras la eliminación de restricciones cambiarias y regulatorias que, según su diagnóstico, afectaban la competitividad del sector.
No obstante, advirtió que las empresas que crecieron bajo esquemas de protección estatal deberán adaptarse a una economía más abierta y competitiva.
“En economías abiertas los negocios nacen de las buenas ideas; en economías cerradas nacen en el escritorio correcto”, afirmó.
Para el economista, el nuevo modelo reduce la discrecionalidad estatal en cuestiones como las importaciones y el acceso al mercado cambiario, eliminando mecanismos que anteriormente generaban distorsiones e incentivos poco transparentes.
Crédito, elecciones y desafíos de largo plazo
Respecto del sistema financiero, Castiñeira recordó que Argentina llegó a tener uno de los niveles de crédito más bajos del mundo, equivalente a apenas 5% del Producto Bruto Interno (PBI).
Si bien observó una recuperación gradual, consideró que los futuros shocks económicos podrían reflejarse más en las tasas de interés que en el mercado cambiario, debido a la mejora en las cuentas públicas.
Por último, vinculó la estabilidad macroeconómica con la incertidumbre política que atraviesa históricamente el país.
“Argentina es una de las pocas sociedades que cada dos años se pregunta si quiere ser socialista o capitalista”, sostuvo.
A su juicio, esa discusión volverá a estar presente en las próximas elecciones y será determinante para consolidar o revertir el rumbo económico actual.
