El 60% de los encuestados considera que su situación personal empeorará en los próximos meses. El empleo desplazó a la inflación como principal preocupación y el 64% teme que un familiar pierda el trabajo.
Las expectativas económicas de los argentinos se deterioraron con fuerza en agosto y alcanzaron uno de sus peores niveles de los últimos años. Según una encuesta de Opina Argentina, el 60% de los consultados cree que su situación personal empeorará durante los próximos meses, siete puntos porcentuales más que en julio.
El relevamiento fue realizado sobre 1.507 casos entre el 7 y el 11 de agosto en todo el país y mostró que el pesimismo alcanzó su nivel más alto desde el final del gobierno de Alberto Fernández.
El deterioro se produce pese a la estabilización de algunas variables macroeconómicas y marca una creciente brecha entre los indicadores de la economía y la percepción de los hogares sobre su situación cotidiana.
El empleo pasó a ser la principal preocupación
Uno de los datos más relevantes de la encuesta es el cambio en las prioridades económicas de la población.
El desempleo fue señalado por el 36% de los consultados como el principal problema que debería resolver el Gobierno, por encima de la corrupción, que obtuvo 32%.
Más atrás quedaron:
- Inflación: 11%.
- Inseguridad: 9%.
Además, el 64% manifestó preocupación por la posibilidad de que algún integrante de su hogar pierda el empleo durante los próximos meses.
El resultado muestra que la preocupación económica comienza a concentrarse cada vez más en el trabajo, los ingresos y el poder adquisitivo, además de la evolución de los precios.
Casi la mitad de los argentinos no llega a fin de mes
La situación financiera de los hogares también aparece reflejada en los resultados del estudio.
El 48% de los encuestados aseguró que no logra llegar a fin de mes, mientras que apenas 18% afirmó que pudo ahorrar durante el último mes.
Otro 32% consiguió cubrir sus gastos básicos, pero sin generar capacidad de ahorro.
La falta de margen financiero también condiciona el consumo. El 62% considera que no es un buen momento para comprar electrodomésticos, mientras que el 75% aseguró que no realizó gastos de esparcimiento, como ir al cine, teatro o salir a cenar, durante el último mes.
Qué esperan los argentinos para la inflación
Las perspectivas tampoco son positivas respecto de los precios.
El 55% de los consultados cree que la inflación se acelerará durante los próximos meses, mientras que solamente 22% espera una reducción.
Además, el 63% considera que el Gobierno todavía no está solucionando el problema inflacionario, frente a un 34% que sí percibe una mejora.
El dato adquiere relevancia frente a la evolución reciente del IPC: la inflación de julio fue del 2,1%, después del 1,9% registrado en junio.
Qué esperan para el dólar
El dólar también aparece entre las principales fuentes de incertidumbre.
Según la encuesta, 57% de los argentinos espera que la cotización del dólar aumente durante los próximos meses, mientras que un 32% considera que permanecerá estable.
De esta manera, las expectativas sobre precios y dólar continúan mostrando un escenario de cautela, incluso mientras el Gobierno busca consolidar la estabilidad macroeconómica.
El pesimismo también alcanza a votantes de Milei y Bullrich
El deterioro de las expectativas no se limita a los sectores opositores.
Según el relevamiento, seis de cada diez votantes de Javier Milei y Patricia Bullrich en las elecciones de 2023 consideran que su situación personal empeorará durante los próximos meses.
El resultado representa una señal de desgaste de la tolerancia social frente al programa económico y muestra que el pesimismo también alcanza a parte del electorado que acompañó al oficialismo.
La economía macro y el bolsillo, cada vez más alejados
Los resultados de la encuesta reflejan una de las principales tensiones del escenario económico actual: la estabilización de determinadas variables macroeconómicas todavía no se traduce de manera clara en una mejora percibida por los hogares.
El 60% anticipa un deterioro de su situación personal, el 64% teme por el empleo de algún integrante de su familia y el 48% no consigue llegar a fin de mes.
Al mismo tiempo, solo 18% logró ahorrar durante el último mes.
El desafío para el Gobierno pasa así no solo por sostener la estabilidad de las variables macroeconómicas, sino por conseguir que esa mejora llegue al empleo, los ingresos, el consumo y la capacidad de ahorro de las familias.
