El secretario del Tesoro de Estados Unidos defendió ante el Congreso la línea de hasta US$20.000 millones acordada con Argentina en 2025. Dijo que se utilizó un monto menor al máximo disponible y que la operación generó ganancias de decenas de millones de dólares.
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, defendió ante el Congreso la asistencia financiera otorgada a la Argentina en 2025 y explicó cuál fue, según su versión, el objetivo de la operación: proteger el capital de los contribuyentes estadounidenses.
Durante su testimonio anual sobre el estado del sistema financiero internacional, Bessent se refirió a la línea de swap de hasta US$20.000 millones acordada entre el Tesoro estadounidense y la Argentina entre septiembre y octubre de 2025.
“En la Argentina teníamos una línea de swap totalmente garantizada de la que tomaron un monto pequeño”, afirmó el funcionario. Según explicó, el Tesoro estadounidense “ganó decenas de millones de dólares” con la operación.
Cómo funcionó el swap entre Estados Unidos y Argentina
Un swap de monedas es un acuerdo mediante el cual dos autoridades financieras intercambian monedas bajo determinadas condiciones y durante un período establecido. En este caso, Estados Unidos habilitó una línea de hasta US$20.000 millones para la Argentina.
La Argentina llegó a activar una parte de esos fondos, mientras que el Tesoro estadounidense también intervino en el mercado cambiario mediante operaciones de compra de pesos.
El mecanismo fue utilizado en un momento de fuerte presión sobre el peso, previo a las elecciones legislativas de octubre de 2025.
Posteriormente, la Argentina devolvió los fondos utilizados y pagó los intereses correspondientes, de acuerdo con las autoridades de ambos países.
Bessent dijo que el objetivo fue proteger el dinero de EE.UU.
Durante su presentación ante el Congreso, Bessent sostuvo que la operación no debía interpretarse como un rescate financiero, sino como una operación que permitió al Tesoro estadounidense obtener un rendimiento.
El funcionario aseguró que el acuerdo estaba “totalmente garantizado” y que la intervención generó ganancias de “decenas de millones de dólares”.
Su explicación respondió a una pregunta del diputado republicano Mike Haridopolos, quien consultó por la asistencia a la Argentina y por la política cambiaria de Japón.
Bessent también destacó el vínculo entre el gobierno de Donald Trump y la administración de Javier Milei y calificó a la Argentina como un aliado de Estados Unidos.
Qué pasó con el swap de US$20.000 millones
La línea negociada entre ambos países tenía un límite de hasta US$20.000 millones, pero eso no significa que Argentina haya recibido la totalidad de ese monto.
El país activó solamente un tramo del acuerdo. Esos fondos fueron posteriormente cancelados y, según informó el Banco Central, se pagaron los intereses asociados a la utilización del mecanismo.
De esta manera, el monto de US$20.000 millones correspondía al máximo de la línea disponible y no al dinero efectivamente utilizado por Argentina.
Bessent también habló de Japón y el yen
El secretario del Tesoro estadounidense también se refirió durante la audiencia a las intervenciones de Japón en el mercado cambiario.
Japón es uno de los principales tenedores extranjeros de bonos del Tesoro de Estados Unidos. Bessent afirmó que el Tesoro también obtuvo “decenas de millones de dólares” con su intervención sobre el yen.
Según explicó, Estados Unidos mantiene un diálogo permanente con el Ministerio de Finanzas japonés sobre las intervenciones cambiarias.
Bessent sostuvo además que Washington respalda una política orientada hacia un yen más fuerte. Su argumento fue que una moneda japonesa más fuerte reduciría la necesidad de que Tokio venda activos estadounidenses para financiar sus intervenciones en el mercado cambiario.
Dos operaciones que Bessent presentó como rentables
En su exposición ante el Congreso, Bessent vinculó la operación con Argentina y las intervenciones relacionadas con Japón bajo una misma lógica: operaciones cambiarias que, según su explicación, permitieron al Tesoro estadounidense obtener ganancias mientras cumplían objetivos financieros y cambiarios.
En el caso argentino, la operación estuvo vinculada a la línea de swap de hasta US$20.000 millones y a la intervención sobre el peso durante 2025.
En el caso japonés, el foco estuvo puesto en el mercado del yen y en el objetivo estadounidense de evitar que las intervenciones de Tokio impliquen una venta significativa de activos estadounidenses.
