La curva de deuda soberana muestra una creciente diferencia entre los bonos que vencen durante el actual mandato de Javier Milei y aquellos que quedan expuestos al escenario posterior a las elecciones. El mercado comenzó a exigir un mayor rendimiento para atravesar la “frontera electoral”.
Las tasas forward de los bonos argentinos comenzaron a reflejar una mayor percepción de riesgo electoral, con una brecha cada vez más marcada entre los instrumentos que vencen durante el actual mandato de Javier Milei y aquellos cuyo plazo se extiende hasta después de las elecciones.
El movimiento de la curva de deuda soberana es seguido de cerca por los inversores porque permite observar cuánto rendimiento adicional exige el mercado para asumir el riesgo asociado al escenario político de los próximos años.
Bonos argentinos: crece la brecha entre 2027 y 2028
Uno de los principales indicadores utilizados para medir esta percepción es la tasa forward entre el Bonar 2027 (AO27) y el Bonar 2028 (AO28).
El AO27 vence en octubre de 2027, mientras que el AO28 lo hace en octubre de 2028, por lo que la comparación permite identificar cómo cambia la valuación de la deuda cuando se cruza el período electoral.
Según Fernando Menéndez, analista de renta fija soberana de Grupo Mariva, la tasa forward implícita entre ambos títulos pasó de aproximadamente 11,6% a comienzos de agosto a 14,2% actualmente.
El salto muestra que el mercado está asignando un costo cada vez mayor a los instrumentos cuyo vencimiento queda expuesto al período posterior a las elecciones.
Francisco Mattig, portfolio manager senior de ONE618, también utiliza las tasas forward entre los bonos 2027 y 2028 como una referencia para seguir el riesgo político.
La metodología de ONE618 no se limita a una sola curva. El bróker considera instrumentos a tasa fija, bonos ajustados por CER, títulos vinculados a la tasa TAMAR, dollar-linked, bonos hard dollar y BOPREAL, entre otros activos, para construir un promedio de las expectativas implícitas del mercado.
De acuerdo con Mattig, las tasas forward 2028/2027 se encuentran actualmente en torno al 15%, un nivel elevado y cercano al observado a mediados de mayo.
¿Qué significa una tasa forward elevada?
Una tasa forward permite estimar el rendimiento implícito para un período futuro a partir de los precios actuales de distintos instrumentos.
En términos simples, un inversor puede comparar un bono que vence en el corto plazo con otro de mayor duración y calcular qué rendimiento está implícitamente incorporado para el período que comienza más adelante.
Matías De Luca, head of research & strategy de Parakeet Capital, explicó que este cálculo no implica necesariamente que el mercado espere que esa tasa se concrete, sino que refleja el rendimiento implícito que surge de las cotizaciones actuales.
La diferencia se vuelve particularmente relevante cuando los bonos comparados atraviesan distintos momentos del calendario político argentino.
El mercado cobra más por cruzar la “frontera electoral”
Según De Luca, la tasa forward entre un BOPREAL Strip C, con una duration de 0,92 años, y el AO27, con una duration de 1,15 años, se ubica alrededor del 7% anual.
Sin embargo, cuando se incorporan instrumentos cuyos vencimientos quedan más expuestos al período posterior al actual mandato, las tasas forward superan los dos dígitos. La semana pasada se ubicaban alrededor del 12% anual, con variaciones en torno a ese nivel.
La señal también aparece en el comportamiento del spread entre el AO27 y el AO28.
Analistas de Mills Capital señalaron que este diferencial funciona como uno de los indicadores más directos del riesgo político implícito en la curva argentina, ya que permite observar cuánto rendimiento adicional exige el mercado para atravesar el período electoral.
A mediados de julio, el spread entre ambos bonos se había comprimido hasta 322 puntos básicos. En ese momento, el AO27 rendía 4,18% y el AO28, 7,40%.
Para mediados de agosto, la diferencia había escalado hasta 446 puntos básicos. El rendimiento del AO27 pasó a 4,66%, mientras que el AO28 saltó hasta 9,12%.
La diferencia en la magnitud del movimiento es uno de los datos que más preocupa a los inversores: mientras el bono que vence antes de las elecciones mostró una variación relativamente acotada, el título que queda expuesto al escenario posterior sufrió un fuerte incremento de rendimiento.
Riesgo país: Argentina se despega de la región
El aumento de la percepción de riesgo político también coincide con un deterioro del riesgo argentino frente al resto de los mercados emergentes de la región.
Según Menéndez, el riesgo país de Argentina aumentó unos 85 puntos básicos desde comienzos de agosto, hasta ubicarse alrededor de los 500 puntos básicos.
En el mismo período, el EMBI+ Latam permaneció prácticamente sin cambios.
La divergencia resulta relevante porque sugiere que parte del reciente aumento de los spreads argentinos responde a factores propios del país y no solamente a un deterioro generalizado de los mercados internacionales.
Entre esos factores aparece una mayor sensibilidad del mercado frente al escenario político y electoral.
Qué puede pasar con los bonos argentinos
Para los próximos meses, los analistas esperan que las tasas forward continúen mostrando volatilidad.
La evolución de la curva dependerá de varios factores, entre ellos el desempeño del programa económico, la continuidad de la desinflación, la mejora del frente externo y la sostenibilidad del resultado fiscal.
A esos elementos se suma ahora un componente político cada vez más relevante.
La lectura del mercado es que los bonos con vencimientos posteriores a las elecciones incorporan una prima adicional por la incertidumbre sobre el rumbo económico y financiero que tendrá Argentina a partir de 2028.
Por eso, el comportamiento del AO27 frente al AO28 se convirtió en una de las referencias para seguir cómo los inversores están valuando el riesgo electoral.
Mientras el bono que vence antes de las elecciones permanece relativamente contenido, el tramo posterior de la curva concentra el mayor ajuste. En otras palabras, el mercado comenzó a cobrar más por asumir deuda argentina más allá de la frontera electoral.
