El indicador que elabora la Universidad Torcuato Di Tella subió 0,9% mensual y se ubicó en 1,95 puntos. Sin embargo, acumula una caída del 20,7% desde diciembre y retrocedió 7% interanual.
El Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) registró una leve mejora en octubre y le dio un respiro al presidente Javier Milei, luego de varios meses de retroceso en la percepción pública sobre su gestión. El indicador elaborado por la Escuela de Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella alcanzó los 1,95 puntos, con una suba del 0,9% respecto de septiembre.
La mejora mensual, sin embargo, no alcanza para revertir el deterioro acumulado durante 2026. Desde diciembre del año pasado, el índice cayó un 20,7%, mientras que la comparación interanual mostró una contracción del 7%.
El resultado corresponde a una encuesta realizada por Poliarquía Consultores entre el 5 y el 16 de octubre, sobre una muestra de 1.000 casos en 39 localidades del país. El ICG se mide en una escala de 0 a 5 puntos.
Índice de Confianza en el Gobierno: qué pasó en octubre
El avance de octubre fue moderado y se produjo después de varios meses en los que la confianza en la administración de Milei perdió terreno. Según el informe de la Universidad Torcuato Di Tella, desde abril el indicador se mantiene en torno a los 2 puntos, con variaciones mensuales acotadas y sin una tendencia clara.
El relevamiento advierte que los movimientos registrados en los últimos meses son compatibles con el margen de error de la encuesta. Por eso, la mejora de octubre debe interpretarse con cautela y no necesariamente como un cambio consolidado en la percepción sobre el Gobierno.
Además, el promedio del Índice de Confianza en el Gobierno durante la gestión de Milei descendió a 2,33 puntos, su registro más bajo hasta el momento. Como referencia, los promedios correspondientes al mismo tramo de las presidencias de Mauricio Macri y Alberto Fernández fueron de 2,45 y 1,85 puntos, respectivamente.
Qué aspectos del Gobierno mejoraron y cuáles retrocedieron
Los cinco componentes que integran el Índice de Confianza en el Gobierno presentaron variaciones moderadas en octubre. La capacidad para resolver problemas fue el rubro que más avanzó, mientras que la honestidad registró una caída.
Los resultados fueron los siguientes:
- Capacidad para resolver problemas: 2,27 puntos, con una suba del 3,3%.
- Eficiencia en la administración del gasto público: 1,99 puntos, un aumento del 2,5%.
- Evaluación general del Gobierno: 1,63 puntos, una mejora del 2,1%.
- Preocupación por el interés general: 1,51 puntos, un avance del 0,5%.
- Honestidad de los funcionarios: 2,37 puntos, con una caída del 3%.
De esta manera, la honestidad se mantuvo como el componente con mayor puntuación, aunque perdió terreno frente al mes anterior. En cambio, la capacidad para resolver problemas encabezó las mejoras mensuales.
La confianza en Milei, según la edad y el lugar de residencia
El relevamiento también mostró diferencias significativas según las características de los encuestados. Por edad, los jóvenes de entre 18 y 29 años volvieron a registrar el mayor nivel de confianza en el Gobierno, con 2,38 puntos y una mejora del 3,6%.
Entre las personas de 30 a 49 años, el indicador llegó a 1,96 puntos, con un incremento del 6,5%. En contraste, el segmento de mayores de 50 años cayó a 1,81 puntos, un retroceso del 10,2% que representa su nivel más bajo durante la actual presidencia.
La evolución también fue dispar según la zona geográfica. El interior del país encabezó las mediciones, con 2,13 puntos y una suba del 3,7%. En la Ciudad de Buenos Aires, el índice alcanzó 1,88 puntos, un avance del 2,1%.
En el Gran Buenos Aires (GBA), en cambio, la confianza retrocedió un 6,2% y se ubicó en 1,62 puntos, el valor más bajo entre las tres áreas geográficas analizadas.
Cómo evolucionó la confianza según el nivel educativo
Por nivel de instrucción, las personas con educación terciaria o universitaria volvieron a mostrar el mayor nivel de confianza en la administración de Milei. El indicador de este grupo subió un 6,8%, hasta los 2,07 puntos.
Entre quienes alcanzaron el nivel secundario, la confianza cayó un 9% y se ubicó en 1,84 puntos. El segmento con educación primaria registró el valor más bajo, con 1,29 puntos y una disminución del 4,8%.
El informe también detectó diferencias según la experiencia reciente con hechos delictivos. Entre quienes declararon que ellos o sus familias fueron víctimas de delitos durante los últimos 12 meses, el índice aumentó un 21,2%, hasta los 1,70 puntos.
Por su parte, entre quienes no reportaron haber sufrido delitos, la confianza alcanzó los 2,02 puntos, aunque retrocedió un 4,4% mensual.
Las expectativas económicas, una variable clave
Las perspectivas sobre la economía también estuvieron asociadas con distintos niveles de confianza en el Gobierno.
Quienes creen que la situación económica mejorará durante los próximos 12 meses registraron el índice más alto, con 4,10 puntos y una suba del 1,8%. Entre quienes esperan que la economía se mantenga sin cambios, el indicador avanzó un 7,7%, hasta los 2,58 puntos.
En cambio, las personas que anticipan un empeoramiento de la situación económica mostraron un nivel de confianza de apenas 0,40 puntos, aunque el resultado representó una mejora del 3,4% frente a septiembre.
Los datos reflejan una marcada diferencia entre las expectativas económicas de los encuestados y su evaluación de la gestión presidencial: quienes esperan una mejora económica concentran los niveles más elevados de confianza, mientras que quienes prevén un deterioro muestran los más bajos.
Un repunte que todavía no revierte la caída de 2026
La mejora del 0,9% registrada en octubre constituye un avance acotado para el Gobierno de Milei, en un año marcado por el retroceso del Índice de Confianza en el Gobierno.
El indicador se mantiene cerca de los 2 puntos desde abril y todavía acumula una caída del 20,7% desde diciembre de 2025. A su vez, el promedio de la gestión presidencial descendió a su nivel más bajo, con 2,33 puntos.
En este contexto, el dato de octubre aporta una señal de estabilización, pero no permite afirmar que exista una recuperación sostenida de la confianza pública. El propio informe de la Universidad Torcuato Di Tella advierte que las variaciones recientes son moderadas y compatibles con el error muestral.
La principal conclusión es que la confianza en el Gobierno dejó de mostrar un deterioro pronunciado en los últimos meses, aunque todavía no consigue recuperar el terreno perdido durante 2026.