Volvió el superávit fiscal en julio: el gasto público cayó 7% en términos reales

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El Gobierno volvió a registrar superávit primario en julio, en un contexto de caída de los ingresos y fuerte ajuste del gasto. Los recursos bajaron 3% interanual en términos reales, mientras que el gasto primario se contrajo 7%, más que compensando la pérdida de ingresos.

El resultado fiscal de julio volvió a mostrar la prioridad del Gobierno de Javier Milei por sostener el equilibrio de las cuentas públicas. El ajuste se concentró principalmente en el gasto social, los subsidios y las transferencias corrientes a las provincias.

Superávit fiscal: cuánto cayó el gasto público en julio

El gasto social promedió una caída real del 8% interanual. Dentro de este segmento, el gasto en jubilaciones y pensiones se redujo 5%, mientras que los programas sociales registraron una contracción del 19% en términos reales.

Los subsidios también volvieron a mostrar una fuerte baja, con una caída del 18% interanual real. El dato marca un cambio respecto del primer semestre, cuando este componente había aumentado debido a la demora en el ajuste de tarifas y al incremento de los precios de la energía.

Otro de los principales focos del ajuste fueron las transferencias corrientes a las provincias. En términos nominales se mantuvieron por debajo del nivel de un año atrás, lo que implicó una caída real del 39% interanual.

Salarios públicos y universidades: cómo fue el ajuste

El gasto operativo se mantuvo prácticamente en el mismo nivel que un año atrás cuando se lo mide en términos reales. Sin embargo, detrás de ese resultado hubo movimientos importantes.

El gasto salarial registró una caída del 5% interanual real, mientras que los giros destinados a las universidades aumentaron 8% en términos reales. Esta recomposición estuvo vinculada con la cancelación de pagos que habían quedado pendientes durante junio.

El Gobierno canceló parte de la deuda flotante

El resultado de julio también estuvo condicionado por la dinámica de los pagos del Estado. La reducción del gasto primario del Sector Público Nacional no Financiero (SPNF) se produjo al mismo tiempo que se canceló parte de la deuda flotante acumulada durante junio.

El mes anterior, la Administración Pública Nacional había postergado pagos por casi $4 billones, lo que llevó la deuda flotante acumulada en seis meses al 0,34% del PBI, sin contabilizar intereses.

Con el cierre de julio, los pagos pendientes se redujeron hasta representar el 0,18% del PBI.

Esto implica que, si se descuenta el efecto de la cancelación de pasivos, el ajuste efectivo del gasto primario durante julio habría sido todavía mayor: superior al 19% interanual.

Meta fiscal del FMI: el desafío para el Gobierno

El Gobierno acordó con el FMI alcanzar este año un superávit fiscal primario equivalente al 1,4% del PBI. La meta fue revisada a la baja respecto del objetivo original de 2,2% del PBI.

A siete meses del inicio del año, el resultado acumulado alcanza un superávit de 0,9% del PBI. Sin embargo, el cumplimiento de la meta seguirá siendo un desafío, especialmente ante la caída sostenida de los ingresos.

El punto central para los próximos meses será determinar hasta dónde puede profundizarse el ajuste del gasto sin generar mayores tensiones sociales.

El ajuste fiscal, entre las cuentas públicas y el costo político

La evolución del gasto muestra que el Gobierno mantiene su estrategia de disciplina fiscal pese a la menor dinámica de los ingresos. Sin embargo, la magnitud y la composición del ajuste podrían quedar cada vez más condicionadas por la tolerancia social.

El escenario será especialmente relevante de cara a un año electoral y en un contexto en el que la administración de Milei enfrenta un deterioro de su imagen.

Con el superávit acumulado en 0,9% del PBI y una meta anual de 1,4%, las cuentas públicas todavía muestran margen, pero la desaceleración de los ingresos obliga al Gobierno a sostener el ajuste del gasto para evitar que el resultado fiscal pierda el equilibrio alcanzado.

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