La petrolera busca recomprar hasta US$500 millones de bonos con vencimiento en 2027 y 2029. S&P elevó sus estimaciones de EBITDA para 2026 y 2027, aunque mantiene la calificación de YPF condicionada por el riesgo argentino.
YPF puso en marcha una nueva operación de financiamiento para extender el perfil de vencimientos de su deuda, mientras mejora la perspectiva financiera de la compañía.
La petrolera lanzó una oferta para recomprar en efectivo hasta US$500 millones de obligaciones negociables con vencimiento en 2027 y 2029 y, en paralelo, inició la colocación de nuevas ON Clase XLIV por hasta US$1.000 millones.
La operación se produce mientras S&P Global Ratings mantiene una evaluación positiva sobre la fortaleza propia de YPF, pero considera que el riesgo argentino continúa siendo un límite para su calificación crediticia.
Qué calificó S&P de la nueva deuda de YPF
S&P asignó una calificación “B” a las nuevas obligaciones negociables senior no garantizadas que YPF busca emitir por hasta US$1.000 millones.
La nota coincide con la calificación general de la petrolera, aunque el perfil crediticio individual de YPF, conocido como SACP, se encuentra un escalón por encima, en “B+”.
La diferencia responde principalmente al riesgo asociado a la Argentina. S&P mantiene la calificación de YPF condicionada por el denominado riesgo de transferencia y convertibilidad, vinculado a la posibilidad de que las empresas argentinas enfrenten dificultades para acceder a divisas y transferir fondos al exterior.
La agencia considera que ese riesgo se redujo, pero advierte que el país todavía presenta desequilibrios económicos y una liquidez externa frágil, vulnerable frente a nuevos shocks.
Cómo es la operación de refinanciación
YPF utilizará los fondos de la nueva emisión principalmente para financiar la recompra de deuda existente. El remanente será destinado a fines corporativos generales.
La petrolera busca adquirir hasta US$500 millones de dos series de obligaciones negociables que vencen en 2027 y 2029.
La primera corresponde a títulos con una tasa del 6,95% y vencimiento en 2027. Actualmente quedan US$643,4 millones de capital pendiente.
La segunda serie tiene vencimiento en 2029 y una tasa escalonada del 2,5% al 9%. El capital pendiente asciende a unos US$641 millones.
En conjunto, ambas emisiones representan aproximadamente US$1.284 millones de deuda pendiente, aunque YPF estableció un límite de US$500 millones para la recompra.
Qué bonos priorizará YPF
La petrolera estableció un orden de prioridad para la operación.
En primer lugar buscará recomprar los bonos con vencimiento en 2027. Una vez cubierta esa etapa, utilizará los recursos restantes para adquirir títulos con vencimiento en 2029.
Para los bonos de 2027, YPF ofrece US$1.017,50 por cada US$1.000 de capital. Para las obligaciones negociables que vencen en 2029, la contraprestación será de US$1.042 por cada US$1.000.
A esos valores se agregarán los intereses devengados y todavía no pagados.
La oferta permanecerá abierta hasta el 16 de septiembre, salvo que YPF decida extenderla o finalizarla anticipadamente. La liquidación está prevista para alrededor del 18 de septiembre.
S&P elevó sus proyecciones para YPF
Más allá de la limitación que representa el riesgo argentino, S&P mejoró sus perspectivas financieras para YPF.
La agencia destacó la posición de la petrolera como principal compañía energética del país, con presencia integrada en petróleo y gas y posiciones de liderazgo tanto en upstream como en downstream.
También resaltó su relativamente bajo nivel de apalancamiento. Sin embargo, este factor positivo convive con la exposición a la economía argentina y con el fuerte programa de inversiones que YPF deberá afrontar para continuar desarrollando los recursos no convencionales y la infraestructura de midstream.
S&P elevó sus estimaciones de EBITDA ajustado y ahora espera que YPF genere entre US$8.000 millones y US$8.500 millones tanto en 2026 como en 2027.
La mejora en las proyecciones responde, entre otros factores, al incremento de los precios internacionales del petróleo y a mejores márgenes de refinación, impulsados por las perturbaciones en Medio Oriente.
La deuda de YPF seguirá bajo control
La calificadora estima que la relación entre deuda ajustada y EBITDA de YPF se mantendrá alrededor de 1,5 veces durante los próximos dos años.
Para calcular ese indicador, S&P contempla no solo la deuda bruta de la compañía, sino también los arrendamientos operativos y las obligaciones relacionadas con el retiro de activos.
La agencia también consideró que las nuevas obligaciones negociables pueden mantener la misma calificación que YPF porque no existen obligaciones financieras significativas con prioridad frente a esta deuda no garantizada en un eventual escenario de incumplimiento.
El riesgo argentino sigue siendo el principal límite
La evaluación de S&P deja un contraste claro: la agencia observa una mejora en las perspectivas operativas y financieras de YPF, pero mantiene un techo asociado al contexto argentino.
La petrolera llega a esta nueva operación con un nivel de apalancamiento relativamente bajo y mejores perspectivas de generación de EBITDA, mientras busca aprovechar las condiciones del mercado para extender los vencimientos de su deuda.
Sin embargo, para S&P la evolución de la economía argentina, la disponibilidad de divisas y la capacidad de las compañías locales para transferir fondos al exterior continúan siendo factores determinantes para la calificación crediticia de YPF.
