BCA Research cerró posiciones en bonos soberanos, acciones locales y títulos en pesos tras obtener ganancias. Señaló que la pérdida de puestos de trabajo en sectores tradicionales todavía no es compensada por nuevas inversiones y que la incertidumbre electoral puede demorar decisiones empresariales.
La consultora internacional BCA Research encendió una señal de cautela sobre los activos argentinos de cara a las elecciones presidenciales de 2027. Si bien reconoció los avances del gobierno de Javier Milei en materia de inflación y equilibrio fiscal, advirtió que la economía todavía no genera suficiente inversión productiva y empleo para compensar las pérdidas registradas en actividades tradicionales.
En un informe titulado Argentina: todo destrucción, ninguna creación, la firma decidió tomar ganancias en sus posiciones en bonos soberanos argentinos, acciones locales y títulos en pesos a dos años. Además, redujo su recomendación sobre los activos del país dentro de las carteras de mercados emergentes.
El diagnóstico apunta a una dificultad central para la economía: mientras la energía y la minería concentran buena parte de las expectativas de inversión y crecimiento de las exportaciones, otros sectores con mayor participación en el empleo continúan perdiendo puestos de trabajo. Para BCA Research, esa brecha puede tener consecuencias económicas y políticas antes de los próximos comicios presidenciales.
Empleo: construcción e industria, entre los sectores más afectados
Los datos del Ministerio de Capital Humano citados por la consultora muestran una caída del empleo en seis de las siete categorías de actividad analizadas desde el inicio de la gestión de Milei hasta junio de 2026.
La construcción y las actividades inmobiliarias registraron el mayor retroceso, con una baja del 10,2%. Le siguieron minería y petróleo, con una contracción del 8,8%, y la industria manufacturera, con una caída del 7,6%.
También disminuyó el empleo en comercio, hotelería y transporte, con un 4,2%; en empresas, finanzas y tecnología, con un 4%; y en servicios sociales y personales, con un 1,5%. Agricultura y pesca fue la única categoría que mostró un incremento, del 3,4%.
La composición del mercado laboral es uno de los puntos centrales del análisis. Comercio, hotelería y transporte representan el 32,5% del empleo total; los servicios sociales y personales, el 19,7%; y la industria manufacturera, el 18,1%. En contraste, minería y petróleo concentran apenas el 1,4%.
Para BCA, esta diferencia limita la capacidad de los sectores que reciben grandes inversiones para absorber rápidamente a los trabajadores desplazados de otras actividades. Aunque los proyectos energéticos y mineros pueden impulsar las exportaciones, su intensidad de capital es elevada y su demanda de mano de obra es relativamente menor.
RIGI: inversiones por miles de millones, pero con impacto laboral limitado
La consultora también puso el foco en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que favorece principalmente los proyectos vinculados con los recursos naturales.
Según el informe, el régimen acumula proyectos aprobados por unos U$S 56.000 millones y otras iniciativas por aproximadamente U$S 150.000 millones que permanecen bajo evaluación.
BCA reconoce que esas inversiones pueden transformar la capacidad exportadora argentina y mejorar el ingreso de divisas. Sin embargo, advierte que sus efectos sobre el empleo no necesariamente serán inmediatos ni suficientes para compensar la contracción de otros sectores.
La ubicación de los proyectos también representa un desafío. Muchas iniciativas se desarrollan lejos de los principales centros urbanos e industriales, lo que dificulta la incorporación de trabajadores que perdieron sus puestos en actividades diferentes.
A esto se suman otros obstáculos para la inversión privada: el elevado costo del financiamiento, la carga tributaria provincial y la incertidumbre sobre la orientación de la política económica después de las elecciones presidenciales de 2027.
Según la consultora, algunas empresas postergan decisiones de inversión hasta contar con mayor claridad sobre el escenario político. Esa demora puede dificultar la recuperación del empleo y los ingresos antes de los comicios.
Tasas elevadas y presión sobre la actividad económica
BCA Research también señaló que la combinación de una política monetaria y fiscal restrictiva con la apreciación real del peso presiona sobre la actividad económica.
De acuerdo con sus cálculos, las tasas reales esperadas de los préstamos personales superan el 40%, mientras que las de las tarjetas de crédito exceden el 60%. Para el financiamiento de corto plazo de las pequeñas y medianas empresas, la tasa real se ubica cerca del 13%.
El costo del crédito limita las posibilidades de las familias de sostener el consumo y dificulta que las empresas financien su producción o amplíen sus operaciones.
La consultora también advirtió que una recaudación inferior a la prevista podría obligar al Gobierno a profundizar los recortes del gasto para mantener la meta de superávit primario incluida en el presupuesto de 2027.
El informe reconoce que la administración de Milei consiguió reducir la inflación y mejorar las cuentas públicas. No obstante, considera que esos resultados todavía no se tradujeron en una recuperación sostenida del empleo y los ingresos.
En ese contexto, BCA describe una transición desde una economía dominada por la inflación elevada hacia otra en la que la desaceleración de los precios convive con dificultades de financiamiento, pérdida de puestos de trabajo y debilidad de la inversión.
La advertencia política de cara a las elecciones de 2027
Para la consultora, la evolución del mercado laboral será uno de los factores relevantes en la evaluación económica previa a las elecciones presidenciales. La reducción de la inflación fue uno de los principales avances del Gobierno, pero la situación del empleo y los ingresos plantea otro desafío.
El informe identifica una dificultad para romper el círculo entre las decisiones empresariales y las expectativas políticas: algunas compañías esperan conocer el resultado electoral para definir sus inversiones, mientras que la recuperación de la actividad y el empleo depende, en parte, de que esos proyectos se concreten.
Si la inversión no se traduce en una mejora del mercado laboral, la debilidad de los ingresos y la actividad podría persistir durante los meses previos a los comicios. Se trata de un riesgo señalado por BCA, no de un resultado electoral determinado.
Como posibles vías para reactivar la economía, la firma menciona una depreciación más rápida, aunque controlada, del peso, una política monetaria menos restrictiva y cierto alivio fiscal. Sin embargo, sostiene que Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, no mostraron disposición a avanzar en ese cambio de orientación.
Qué activos argentinos vendió BCA Research
La evaluación económica se tradujo en cambios concretos en la cartera de la consultora. BCA cerró tres posiciones en las que había acumulado rendimientos positivos:
- Bonos soberanos argentinos: tomó ganancias del 11,5%.
- Acciones argentinas medidas en dólares: cerró la posición con un rendimiento del 5,3%.
- Bonos en pesos a dos años: realizó ganancias del 3,8%.
Además, redujo su recomendación de sobreponderar a subponderar para las acciones argentinas, los bonos locales y la deuda soberana dentro de las carteras de mercados emergentes.
La decisión responde, según el informe, al aumento de los riesgos económicos y políticos y a la falta de señales suficientes de un cambio de política que permita anticipar una recuperación más sólida. El cierre de las posiciones supone una toma de ganancias y una reducción de la exposición recomendada, no una afirmación de que los activos necesariamente vayan a caer.
Energía y minería: el potencial exportador llegaría después de 2029
Pese a su visión cautelosa para el corto plazo, BCA mantiene una perspectiva favorable sobre el potencial de las exportaciones argentinas de energía y minerales, en particular cobre y litio.
La consultora estima que la expansión más significativa de la producción minera comenzaría después de 2029. Por eso, considera que el desarrollo de estos sectores podría mejorar estructuralmente la generación de divisas, pero no resolvería con rapidez los problemas de empleo, ingresos y actividad que enfrenta la economía.
La diferencia entre los plazos de maduración de las grandes inversiones y las necesidades inmediatas del mercado laboral es el eje de la advertencia de BCA Research: los proyectos de largo plazo pueden fortalecer las exportaciones, pero su impacto no necesariamente llegará a tiempo para compensar las pérdidas de puestos de trabajo antes de las elecciones de 2027.