Dólar bajo presión: el giro de dividendos de empresas alcanzó un récord desde 2010

0

El pago de utilidades y dividendos al exterior alcanzó los US$1.023 millones en junio, el mayor monto desde 2010. La salida de dólares se sumó a la demanda de ahorristas, las importaciones y los vencimientos de deuda.

Las empresas aceleraron el giro de utilidades y dividendos al exterior y generaron una nueva fuente de presión sobre la demanda de dólares. Según el balance cambiario del Banco Central (BCRA), durante junio salieron US$1.023 millones por este concepto, el mayor monto registrado desde 2010.

El salto fue significativo frente al promedio de los seis meses anteriores, que había sido de unos US$347 millones mensuales. Además, en mayo se había registrado una salida de US$484 millones.

De acuerdo con un análisis de Salvador Vitelli, las empresas de los sectores energético, minero, alimenticio y bancario explicaron más de la mitad del monto distribuido entre los accionistas.

Por qué aumentó el giro de dividendos

La posibilidad de que las compañías giren utilidades al exterior se amplió luego de la flexibilización del mercado cambiario.

En abril de 2025 entró en vigencia la Comunicación “A” 8226 del BCRA, que habilitó a las empresas a remitir al exterior las utilidades generadas por ejercicios iniciados desde el 1° de enero de 2025.

En cambio, las ganancias acumuladas durante los años en los que rigió el cepo cambiario continúan sujetas a restricciones.

El monto registrado en junio muestra el impacto que tuvo esa flexibilización sobre la demanda de divisas.

El récord de dividendos y la presión sobre el dólar

El aumento de los giros empresariales se produjo en un contexto en el que también se mantiene elevada la demanda de dólares por parte de los ahorristas.

Durante junio, las personas humanas realizaron compras netas de dólares “sin fines específicos” por aproximadamente US$2.445 millones, un 10,5% más que en mayo.

Además, se trató del séptimo mes consecutivo en el que las compras superaron los US$2.000 millones.

Para Pablo Moldovan, director de la consultora C-P, este nivel de demanda podría establecer un piso elevado para la formación de activos externos y convertirse en una fuente adicional de presión en escenarios de mayor incertidumbre.

Qué pasó con las reservas del BCRA

El incremento de los pagos de dividendos fue uno de los factores que explicaron el deterioro del balance cambiario durante junio.

El superávit de la cuenta corriente se redujo desde US$1.877 millones hasta US$857 millones.

A su vez, el saldo positivo de la balanza comercial de bienes cayó de US$4.322 millones a US$3.018 millones, principalmente por mayores pagos de importaciones.

La cuenta financiera, por su parte, registró un resultado negativo de US$3.181 millones.

Como consecuencia de estos movimientos, las reservas brutas internacionales del BCRA cayeron US$3.323 millones durante junio.

¿Dónde terminaron los dólares que compraron los argentinos?

El BCRA estimó que, de las divisas destinadas al atesoramiento —incluidas las ventas netas realizadas por empresas—, una parte importante permaneció dentro del sistema financiero.

Según la estimación oficial:

  • 40% quedó depositado en bancos locales.
  • 25% incrementó la posición de activos externos.
  • 35% fue entregado a las entidades financieras para cubrir gastos realizados con tarjetas en el exterior.

Esto significa que no toda la demanda de dólares se tradujo inmediatamente en una salida efectiva de divisas del sistema financiero.

Sin embargo, el informe advierte que viene creciendo la proporción de dólares que los ahorristas retiran de los bancos.

El comercio exterior y la deuda privada todavía sostuvieron las reservas

A pesar del deterioro registrado en junio, el balance del primer semestre todavía mostró una mejora de las reservas.

Entre enero y junio, las reservas internacionales crecieron US$3.775 millones.

El superávit comercial de bienes y el ingreso de deuda privada aportaron en conjunto casi US$25.000 millones, recursos que permitieron cubrir la demanda de dólares para atesoramiento, los pagos de importaciones de servicios —principalmente turismo— y las obligaciones del Estado con bonistas privados y organismos internacionales.

El segundo semestre presenta más desafíos

El escenario hacia adelante aparece más exigente para las cuentas externas.

La estacionalidad de las exportaciones podría reducir el ingreso de divisas, mientras que se espera una mayor incidencia de los pagos de utilidades y dividendos.

A esto se suma la posibilidad de que aumente la demanda de cobertura cambiaria a medida que se acerquen las elecciones de 2027.

También será relevante la evolución del financiamiento privado en dólares. Según el análisis citado, la menor colocación de deuda privada podría estar relacionada con el menor dinamismo de los préstamos bancarios en dólares desde fines de mayo.

El dólar enfrenta nuevas fuentes de demanda

El récord de dividendos girados al exterior muestra que la demanda de dólares ya no está explicada únicamente por los ahorristas.

Empresas que distribuyen utilidades, importadores, turistas, compradores de divisas para atesoramiento y el propio Estado por sus compromisos de deuda compiten por un mercado de cambios que deberá absorber mayores necesidades de dólares durante los próximos meses.

Por eso, la evolución de las reservas, el superávit comercial, los pagos de dividendos y la demanda de dólares de las personas será clave para determinar la presión sobre el tipo de cambio en la segunda mitad del año.

Share.

Comments are closed.