La caída de casi 30% del Merval en dólares desde su máximo de junio y la volatilidad internacional enfriaron el interés de los inversores. Genneia postergó su debut al menos hasta 2027, mientras que YPF Luz dejó de lado la oferta pública tras un acuerdo para comprar la participación de su socio minoritario.
Los planes de dos de las principales empresas energéticas argentinas para salir a cotizar en Wall Street quedaron en pausa. Genneia e YPF Luz tenían proyectos para debutar en el mercado estadounidense, pero el deterioro de los activos locales y la incertidumbre internacional modificaron el escenario y enfriaron el apetito de los inversores.
Según informó Bloomberg Línea, Genneia postergó al menos hasta 2027 su oferta pública inicial de acciones (IPO), mientras que el proceso de YPF Luz quedó archivado por ahora luego de que YPF acordara comprar la participación de su socio minoritario.
Las decisiones representan un freno para las expectativas de que empresas argentinas volvieran a debutar en Wall Street después de varios años sin nuevas colocaciones. La última compañía local en concretar una operación de este tipo fue Vista Energy, en 2019.
Por qué Genneia postergó su salida a Bolsa
Genneia, especializada en generación de energía renovable, había avanzado con los preparativos para cotizar tanto en Nueva York como en Buenos Aires. En julio presentó la documentación ante el regulador estadounidense y designó a Morgan Stanley y BTG Pactual como coordinadores globales de la operación.
Sin embargo, la caída de las acciones argentinas redujo las valuaciones que podría conseguir con una colocación. De acuerdo con personas al tanto del proceso citadas por Bloomberg Línea, la compañía decidió esperar a que mejoren las condiciones del mercado.
La empresa llega a esta pausa con avances en su actividad. Durante el segundo trimestre, su Ebitda creció un 17% interanual, impulsado por la puesta en marcha de nuevos parques solares. Además, se adjudicó contratos de almacenamiento de energía y participó, junto con otros inversores, en la compra de una participación de una de las principales empresas de transporte eléctrico del país.
Pese a ese desempeño operativo, el contexto financiero juega en contra de una emisión de acciones. Para los potenciales colocadores, vender participaciones a las valuaciones actuales podría resultar poco conveniente frente a la posibilidad de obtener mejores precios en un escenario de mayor estabilidad.
YPF compró el 25% de YPF Luz y dejó en suspenso el IPO
El caso de YPF Luz tuvo un desenlace diferente. La generadora había evaluado una salida a Bolsa que también funcionaba como una alternativa para que su accionista minoritario abandonara la inversión.
Ese socio, una firma vinculada a un desprendimiento de General Electric, tenía alrededor del 25% de la compañía. Finalmente, YPF, accionista controlante, acordó comprar esa participación por U$S 430 millones.
La operación permitió concretar la salida del inversor mediante una venta privada, por lo que perdió fuerza el principal motivo que impulsaba el IPO. Según las fuentes citadas por Bloomberg Línea, es poco probable que YPF Luz avance con una cotización en el corto plazo.
De todos modos, el acuerdo no impide que YPF evalúe más adelante una oferta pública de acciones de la generadora.
La caída del Merval y la incertidumbre política complican las emisiones
La postergación de ambos procesos se produjo en un contexto de fuerte deterioro de los activos argentinos. El S&P Merval cayó casi un 30% en dólares desde su máximo de junio, mientras que los bonos soberanos se ubicaron entre los de peor desempeño de los mercados emergentes desde septiembre.
La volatilidad internacional, la suba de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense y la incertidumbre política de cara a las elecciones presidenciales de 2027 profundizaron la cautela de los inversores.
Ezequiel Fernández, director de Research de renta variable y crédito de Balanz, consideró que las condiciones actuales hacen poco probable que las empresas concreten sus ofertas. A su juicio, las valuaciones podrían resultar demasiado bajas para compañías que esperan beneficiarse de una eventual normalización de la economía argentina.
La situación también muestra una diferencia entre el financiamiento mediante deuda y la emisión de acciones. Las compañías energéticas argentinas lograron captar miles de millones de dólares con bonos internacionales para financiar sus proyectos, pero ese acceso al crédito no se tradujo en una recuperación del mercado de IPO.
Incluso Genneia apunta a colocar un bono verde, pese a haber postergado su oferta de acciones. La diferencia es que, con las valuaciones bursátiles deprimidas, los accionistas tienen menos incentivos para desprenderse de participaciones a través de una colocación pública.
Cuándo podrían retomarse los IPO argentinos
La expectativa de los analistas es que las empresas vuelvan a evaluar sus planes cuando mejoren las condiciones financieras y haya mayor previsibilidad sobre el escenario político y económico.
En el caso de Genneia, la postergación se extiende al menos hasta 2027. Para YPF Luz, el proceso quedó sin fecha luego de la compra de la participación minoritaria, aunque una futura oferta de acciones sigue siendo una posibilidad.
La pausa de ambas operaciones refleja las dificultades para reactivar el mercado argentino de capitales. Mientras el sector energético mantiene proyectos de inversión y consigue financiamiento mediante deuda, el desplome de las cotizaciones y la falta de compradores para las acciones locales frenan el regreso de las empresas a Wall Street.