Alphabet registró un fuerte crecimiento de los ingresos, impulsado por Google Cloud, pero el salto del gasto en inteligencia artificial y la caída del flujo de caja libre encendieron las alarmas entre los inversores. La compañía prevé inversiones de hasta U$S 205.000 millones en 2026 y anticipó otro incremento significativo para 2027.
Los resultados trimestrales de Alphabet, la empresa matriz de Google, volvieron a poner en el centro del debate de Wall Street la rentabilidad de las inversiones en inteligencia artificial (IA). Aunque la compañía presentó un crecimiento sólido de sus ingresos y un desempeño excepcional de su negocio en la nube, el fuerte aumento del gasto de capital y el deterioro de la generación de caja generaron preocupación entre los inversores.
Según un informe de SBS Research publicado el 29 de octubre, los ingresos de Alphabet crecieron un 24,7% interanual en el tercer trimestre de 2026, hasta U$S 127.577 millones. Sin embargo, el flujo de caja libre pasó a terreno negativo, mientras que la empresa anticipó que mantendrá un elevado ritmo de inversión en infraestructura tecnológica.
El contraste entre el crecimiento operativo y el costo de la expansión en inteligencia artificial explica la reacción negativa del mercado. La incógnita para los accionistas es si los desembolsos actuales se traducirán en retornos suficientes para sostener la rentabilidad y recuperar la generación de efectivo.
Google Cloud creció más de 100%, pero no alcanzó para despejar las dudas
El principal motor de crecimiento de Alphabet fue Google Cloud, cuyos ingresos aumentaron un 102,6% interanual, hasta U$S 30.709 millones. El negocio también registró una mejora significativa de su rentabilidad: el resultado operativo trepó de U$S 3.594 millones a U$S 11.121 millones.
El margen operativo del segmento pasó del 23,7% al 36,2%, impulsado por la demanda de infraestructura, soluciones de inteligencia artificial y servicios tradicionales de Google Cloud Platform. También contribuyeron las ventas de sistemas de procesamiento TPU, diseñados para ejecutar tareas de IA.
Google Cloud representó cerca del 24% de los ingresos totales de Alphabet, frente al 15% registrado un año antes. Además, la compañía cuenta con una cartera de contratos pendientes de ejecución por U$S 561.000 millones, de los cuales algo más del 55% se reconocería como ingresos durante los próximos 24 meses.
Estos indicadores ofrecen visibilidad sobre el crecimiento futuro. Sin embargo, SBS Research advirtió que la compañía no detalló cuánto del avance de Google Cloud respondió a las ventas de sistemas TPU ni cuál habría sido el crecimiento del negocio sin ese aporte.
La empresa también anticipó que el uso de capacidad de cómputo de terceros podría presionar los márgenes en el corto plazo, en un contexto de oferta limitada de infraestructura.
El gasto en inteligencia artificial presiona las cuentas de Alphabet
El principal foco de preocupación está en el ritmo de las inversiones. Durante el tercer trimestre, el gasto de capital de Alphabet aumentó un 114% interanual, hasta U$S 51.400 millones, un monto equivalente a cerca del 40% de sus ingresos trimestrales.
La compañía mantuvo su previsión de desembolsar entre U$S 195.000 millones y U$S 205.000 millones en inversiones durante 2026. Al cierre de septiembre ya había ejecutado U$S 132.000 millones, por lo que deberá concentrar entre U$S 63.000 millones y U$S 73.000 millones en el último trimestre para alcanzar ese rango.
Además, Alphabet anticipó que el gasto de capital aumentará significativamente en 2027, aunque todavía no precisó el monto.
La expansión busca responder a la creciente demanda de capacidad de procesamiento, centros de datos y servicios de IA. Google también apuesta a ampliar las ventas de sus sistemas TPU, desarrollar Gemini Enterprise y sus agentes de inteligencia artificial, y sumar clientes a su plataforma en la nube.
El desafío financiero es que estas inversiones requieren grandes desembolsos antes de que la compañía pueda recuperar el capital mediante mayores ingresos y beneficios.
Cayó el flujo de caja libre y aumentó la presión financiera
El incremento del gasto coincidió con un deterioro de la generación de efectivo. Según el informe de SBS Research, el flujo de caja operativo cayó un 13% interanual, hasta U$S 42.300 millones, afectado por la acumulación de inventario de sistemas TPU y el pago de una multa de la Comisión Europea por U$S 5.200 millones.
Como consecuencia, el flujo de caja libre quedó en terreno negativo por U$S 9.100 millones, frente a un saldo positivo de U$S 24.500 millones en el mismo trimestre de 2025.
El informe también señaló que Alphabet debió recurrir a un mayor endeudamiento y a emitir acciones en lugar de recomprarlas, una señal que puede inquietar a los accionistas si se prolonga.
La utilidad neta ajustada cayó un 24,3% interanual, hasta U$S 26.468 millones, mientras que el resultado por acción retrocedió un 25,3%, hasta U$S 2,14.
Los números muestran que el crecimiento de los ingresos no se tradujo en una mejora equivalente de la caja disponible para la empresa. Por eso, el mercado evalúa no solo cuánto puede crecer Alphabet con la inteligencia artificial, sino también cuánto le costará sostener esa expansión.
La publicidad de Google también mostró señales de desaceleración
El negocio de servicios de Google, que incluye las principales actividades de búsqueda y publicidad, generó ingresos por U$S 96.302 millones, un 10,6% más que un año antes. Sin embargo, el ritmo de crecimiento se moderó respecto del trimestre previo.
Dentro de este segmento, los ingresos de Search aumentaron un 12%, los de publicidad en YouTube avanzaron un 9% y los de Network crecieron apenas un 1%.
La desaceleración respondió, entre otros factores, al tipo de cambio, una base de comparación más exigente y una menor monetización de AI Mode, la experiencia de búsqueda basada en inteligencia artificial. También influyeron factores que afectaron el gasto publicitario de algunos anunciantes.
Pese a esas señales, el volumen de consultas de búsqueda creció al ritmo más alto en cinco años, de acuerdo con el análisis de SBS Research.
Alphabet busca aprovechar ese movimiento mediante la incorporación de anuncios en AI Overviews y AI Mode, la expansión de sus herramientas publicitarias basadas en IA y nuevas funciones comerciales en YouTube.
La compañía sostiene que la inteligencia artificial puede mejorar la interpretación de las búsquedas, la predicción de clics y conversiones y la personalización de los anuncios. El reto será transformar esas mejoras en mayores ingresos sin deteriorar la experiencia de los usuarios ni la rentabilidad del negocio.
Qué mira Wall Street después del balance de Google
El balance dejó una señal mixta para los inversores. Por un lado, Alphabet mostró que su negocio de infraestructura de inteligencia artificial tiene una demanda elevada y que Google Cloud puede crecer a tasas superiores al 100%, con una mejora sustancial de sus márgenes.
Por otro, el gasto de capital alcanzó una escala inédita, el flujo de caja libre se volvió negativo y la empresa anticipó nuevas inversiones para el próximo año.
La evolución de Google Cloud, la conversión de su cartera de contratos en ingresos y la capacidad de monetizar la inteligencia artificial en el negocio publicitario serán variables centrales para evaluar si el desembolso genera retornos adecuados.
Para SBS Research, los fundamentos operativos de Alphabet siguen mostrando fortalezas, pero la magnitud del ciclo de inversión justifica una postura cautelosa hasta que la empresa demuestre que puede recomponer la generación de caja sin deteriorar su estructura financiera ni diluir de forma persistente a sus accionistas.