Las advertencias de los CEO de OpenAI y Anthropic ponen en jaque al boom de las acciones de IA

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Dario Amodei y Sam Altman coincidieron en que es necesario ralentizar el desarrollo de los modelos de inteligencia artificial. El cambio de discurso puede afectar las expectativas de crecimiento de empresas como Nvidia, AMD y los grandes operadores de centros de datos.

Las últimas advertencias de los máximos responsables de Anthropic y OpenAI abrieron un nuevo frente para el mercado de inteligencia artificial. En apenas 48 horas, Dario Amodei y Sam Altman coincidieron en la necesidad de reducir el ritmo de desarrollo de los modelos de IA, una postura que puede alterar las expectativas de los inversores sobre el crecimiento del sector.

Amodei sostuvo que es necesario avanzar con mayor prudencia para que los mecanismos de prevención de riesgos puedan acompañar la evolución de la tecnología. Altman respaldó públicamente esa posición y anticipó que OpenAI también trabajará con evaluadores independientes con acceso a sus sistemas.

El cambio de tono llega después de dos años en los que las principales compañías de IA impulsaron fuertes inversiones y expectativas de crecimiento alrededor de la tecnología.

Amodei pidió reducir el ritmo de desarrollo de la IA

El CEO de Anthropic publicó un extenso ensayo en el que planteó que la evolución de los modelos debe avanzar a un ritmo que permita desarrollar mecanismos de seguridad capaces de acompañarla.

Amodei señaló que, después de analizar los riesgos durante los últimos meses, llegó a la conclusión de que no alcanza con invertir en prevención: también es necesario regular el ritmo al que aumentan las capacidades de los modelos.

La propuesta implica una modificación relevante respecto de la dinámica que dominó al sector durante los últimos años, marcada por una carrera entre las principales compañías para desarrollar modelos cada vez más potentes.

Sam Altman respaldó la propuesta

La posición de Amodei encontró rápidamente respaldo en Sam Altman, CEO de OpenAI.

“Coincido con Dario en que necesitamos moderar la frontera”, sostuvo Altman en X. También señaló que este tema fue una de las cuestiones centrales de las conversaciones internas de OpenAI durante las últimas semanas.

Además, respaldó la idea de contar con evaluadores independientes con acceso similar al de empleados para analizar los sistemas de inteligencia artificial y anticipó que la compañía dará más detalles próximamente.

La coincidencia entre dos de las figuras más importantes de la industria introduce una señal que puede ser relevante para los mercados: un desarrollo más lento podría implicar también un ritmo diferente de inversión en infraestructura de IA.

Por qué puede afectar a las acciones de inteligencia artificial

Durante los últimos años se consolidó una narrativa de inversión basada en un fuerte círculo de crecimiento: los grandes operadores tecnológicos destinan cada vez más dinero a infraestructura de IA, lo que aumenta la demanda de chips, servidores, centros de datos y otros componentes.

Ese proceso benefició a compañías vinculadas con toda la cadena de valor, desde fabricantes de semiconductores hasta empresas dedicadas a construir y operar centros de datos.

Entre las compañías mencionadas en este escenario aparecen Nvidia, Micron, AMD y Hut 8, entre otras.

Si las empresas de IA reducen el ritmo de desarrollo o de inversión, los inversores podrían comenzar a revisar las expectativas de crecimiento que justificaron parte del rally de las acciones relacionadas con esta tecnología.

El mercado puede recalcular las expectativas

La advertencia de Amodei generó rápidamente especulaciones sobre el comportamiento de las acciones tecnológicas.

El inversor Jason Calacanis anticipó en X una posible caída superior al 10% para las acciones vinculadas con la IA, aunque el artículo advierte que resulta difícil anticipar cuál será la reacción concreta del mercado.

El punto central es que las declaraciones de los CEO pueden modificar la narrativa que sostiene al denominado “AI trade”: si el desarrollo de los modelos avanza más lentamente, también podría moderarse el crecimiento esperado de las inversiones en infraestructura.

Eso podría traducirse en menores pedidos de chips, una desaceleración en la construcción de centros de datos o una revisión de las proyecciones de ingresos de compañías que dependen de la expansión de la IA.

No todos esperan una corrección fuerte

Pese a las advertencias, algunos inversores consideran que el impacto podría ser limitado.

Dan Ives, socio fundador de Yorkville Ives, estimó que las declaraciones de Amodei y el debate generado durante el fin de semana podrían provocar cierta debilidad inicial en las acciones, aunque espera una recuperación rápida.

Su argumento es que, más allá del debate sobre seguridad y el ritmo de desarrollo, las inversiones previstas en inteligencia artificial siguen siendo de una magnitud extraordinaria.

Por eso, el mercado deberá determinar si las declaraciones de Amodei y Altman representan un cambio estructural en el ritmo de expansión de la IA o simplemente una mayor atención sobre los mecanismos de seguridad de una industria que continúa recibiendo enormes volúmenes de capital.

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