La presidenta interina Delcy Rodríguez anunció que el Gobierno firmó 61 acuerdos para el sector de hidrocarburos y negocia otros 44. El plan busca atraer capital privado, recuperar la producción y generar más de 324.000 puestos de trabajo.
Venezuela proyecta inversiones por casi U$S 76.000 millones en su industria de petróleo y gas durante los próximos cinco años. El anuncio fue realizado por la presidenta interina, Delcy Rodríguez, en el marco de una estrategia para atraer capital privado y recuperar la capacidad productiva de uno de los países con mayores reservas de crudo del mundo.
Durante el cierre de una conferencia energética en Maracaibo, capital del estado petrolero de Zulia, Rodríguez señaló que el Gobierno ya firmó 61 acuerdos vinculados con la reforma del sector de hidrocarburos y mantiene negociaciones por otros 44. En el encuentro participaron más de 150 empresas nacionales e internacionales interesadas en las oportunidades de inversión y en la reactivación de la actividad.
Según la mandataria, los proyectos permitirían combinar inversiones extranjeras con capital y mano de obra locales. Además, estimó que el desarrollo de estas iniciativas generaría más de 324.000 empleos directos, indirectos e inducidos.
Venezuela busca recuperar su industria petrolera
El plan refleja la magnitud del desafío que enfrenta Venezuela para reconstruir una industria que, pese a contar con las mayores reservas de petróleo del mundo, todavía produce muy por debajo de sus máximos históricos.
La recuperación requiere inversiones sostenidas durante varios años, tanto en perforación como en la reparación de yacimientos deteriorados, sistemas eléctricos y otras infraestructuras esenciales. A esas dificultades se suman las dudas de los inversores sobre la seguridad jurídica y política, vinculadas con los antecedentes de nacionalizaciones y la incertidumbre regulatoria.
La iniciativa también se articula con los esfuerzos respaldados por Estados Unidos para reactivar el sector energético venezolano. En agosto, Washington firmó un acuerdo con North American Blue Energy Partners que comprende 17 yacimientos y contempla inversiones de hasta U$S 100.000 millones.
La compañía fijó como objetivo elevar la producción de esos activos a 500.000 barriles diarios para fines de 2028, frente a los aproximadamente 200.000 barriles diarios actuales, según la información difundida.
El desafío de convertir los acuerdos en producción
Rodríguez también destacó el potencial energético del estado de Zulia. Según explicó, un incremento de la producción permitiría desarrollar una industria de gas licuado de petróleo, inicialmente destinada al mercado interno y, en una etapa posterior, a la exportación.
Sin embargo, los compromisos de inversión todavía deben traducirse en proyectos concretos y en una mayor extracción de hidrocarburos. La falta de infraestructura, los equipos obsoletos, las dificultades del suministro eléctrico y la escasez de trabajadores experimentados son algunos de los obstáculos que enfrenta el sector.
Chevron, una de las principales compañías internacionales que opera en Venezuela, afirmó en septiembre que los cambios en los acuerdos de sus proyectos y la ampliación de sus derechos de desarrollo en la Faja del Orinoco abrían nuevas posibilidades de inversión. No obstante, advirtió que el crecimiento de largo plazo requerirá años de trabajo.
La continuidad de las reformas y la cooperación entre el Gobierno y las empresas serán determinantes para mejorar la infraestructura y sostener el aumento de la producción. En ese contexto, el objetivo de movilizar U$S 76.000 millones representa una apuesta de gran escala, cuyo resultado dependerá de la capacidad del país para transformar los acuerdos anunciados en inversiones efectivas.